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21-11-2021

Qué es una hipoteca inversa

Una hipoteca es un producto bancario que asociamos a la compra de un inmueble, nos permite obtener un importe relevante de dinero para comprarlo y lo devolvemos en cuotas periódicas al banco. La hipoteca inversa es justo lo contrario, es un producto que nos permite obtener una renta de un inmueble de nuestra propiedad, y es un producto totalmente enfocado en personas de avanzada edad que necesiten completar sus ingresos mensuales.

El concepto hipoteca inversa, aunque todavía no cuenta con una amplia implantación, está ganando fuerza en nuestro país, algo completamente lógico teniendo en cuenta que cada vez vivimos más años y que las pensiones son cada vez más bajas.

Generalmente, las hipotecas inversas se conceden a partir de los 65 años y normalmente no más allá de 70 años, aunque cada entidad financiera establece sus limitaciones en cuanto a edad máxima de contratación. También se puede acceder a ella en caso de situación de dependencia severa o gran dependencia.

Gracias a la hipoteca inversa, el propietario de la vivienda sigue disfrutando de ella y percibe una mensualidad, mayor a medida que su edad aumenta, aunque también se tiene en cuenta el valor del inmueble que actúa como garantía, siendo mayor la renta cuánto mayor sea su valor.

Tipos de hipoteca inversa

Las hipotecas inversas pueden ser vitalicias, temporales o de disposición única.

  • Vitalicia: el titular de la hipoteca inversa percibe una renta mientras viva. La renta suele ser muy baja porque el banco busca cubrir la posibilidad de que el titular viva muchos años.
  • Temporal: la renta percibida por el titular es durante un tiempo determinado que se negocia con la entidad. En estos casos el banco no tiene riesgo con la duración de la renta, lo que hace que sea mayor que la anterior.
  • De disposición única: el titular no recibe una renta si no que recibe un solo pago al inicio de la operación, algo perfectamente válido, pero con un mayor coste financiero.

Cuando el titular de la hipoteca inversa fallece, el banco no se queda con la propiedad, de hecho, a las entidades financieras no les resulta demasiado atractiva esta idea. Simplemente, la deuda contraída pasa a los herederos, pero su importe siempre es menor al valor del inmueble. Ellos decidirán si cancelan la deuda, subrogan la hipoteca o venden la propiedad para liquidar la deuda.

Una hipoteca inversa puede cancelarse anticipadamente, esto no supone ningún tipo de inconveniente, simplemente hay que disponer del importe hipotecado hasta la fecha para dar de baja la hipoteca y dejar el inmueble libre de cargas de nuevo. Si no se dispone de ese importe también es posible pedirlo prestado al banco con una hipoteca tradicional.

Características de la hipoteca inversa

  • Está exenta del Impuesto por Actos Jurídicos Documentados, si el inmueble hipotecado es la vivienda habitual. Se puede contratar sobre una segunda vivienda, pero en este caso no estaríamos exentos de este impuesto.
  • Los gastos son los que tiene una hipoteca, comisión de apertura, impuestos, notaría, gestoría y registro, así como los intereses del préstamo. Estos gastos son siempre adelantados por el banco, debiendo el solicitante solamente encargarse de pagar la tasación del inmueble.
  • Fiscalmente, hay que tributar en la declaración de la renta por los cobros recibidos en forma de mensualidad.

La hipoteca inversa es un producto muy interesante, ya que permite obtener liquidez inmediata sin tener que prescindir del bien. Es decir, no es necesario venderlo ni alquilarlo.

En este sentido, el propietario de la vivienda que ha contratado una hipoteca inversa sí que puede hacer con su inmueble lo que desee, desde alquilarlo a venderlo, teniendo solo que cancelar la hipoteca si lo hace.

En definitiva, la hipoteca inversa es un producto en alza dado el aumento de la esperanza de vida en nuestro país. Además, la mayor parte de Personas de edad avanzada tienen una vivienda en propiedad. Esto les permite obtener una renta mensual sin tener que prescindir de su inmueble.


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