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08-03-2020

Qué es el descuento comercial y cómo se calcula

El descuento comercial es uno de los productos de financiación de circulante más utilizados por las empresas, entre otras cosas, porque es accesible para prácticamente todas ellas, independientemente de su calificación crediticia. A diferencia de otros productos de financiación, el descuento comercial permite anticipar efectos comerciales de clientes no vencidos, soportándose el riesgo de crédito de la operación, en gran medida, en el deudor de los efectos, y esa es la clave que permite a prácticamente todas las empresas acceder a este tipo de financiación.

Tipos de descuento comercial

En función del tipo de documento que se quiere anticipar, los tipos de descuento comercial son los siguientes:

Descuento de efectos: en este caso lo que se anticipan son efectos comerciales, ya sean pagarés, recibos domiciliados, letras u otros. Es el más ampliamente utilizado, especialmente el descuento de pagarés, accesible tanto a través de canales bancarios como no bancarios.

Descuento de facturas: en este caso lo que se anticipan son facturas pagaderas mediante transferencia y que por tanto no tiene un documento comercial en el que soportar el descuento. En esta figura existen dos modalidades:

  • Anticipo de factura con cesión del crédito o factoring: el deudor pagará directamente el montante de la factura a la entidad financiera que ha anticipado de las facturas. Es el más utilizado porque garantiza a las entidades el cobro de las facturas, siempre que el deudor tenga buena calificación crediticia.
  • Anticipo de facturas sin cesión del crédito: no existe cesión del crédito y la entidad confía en que, una vez la empresa haya cobrado la factura, utilice ese importe para cancelar el vencimiento de la misma. Es un producto utilizado casi en exclusiva por la banca.

Anticipos de confirming: es una modalidad bastante reciente en el ámbito de financiación, pero realmente muy práctica y extendida. El confirming es emitido por el deudor y permite al cedente anticipar sus facturas con el proveedor gracias a una línea de crédito que éste mantiene con su entidad financiera. Esta es la gran diferencia con otros productos financieros, que el proveedor es quien ha solicitado la financiación para sus proveedores, de forma que para el cedente no supone ninguna gestión más que el anticipo de sus facturas de forma casi automática.

En base del recurso en caso de impago tenemos dos modalidades:

Descuento con recurso: en caso de impago del efecto o factura, la entidad puede reclamar el adeudo al cedente (empresa que ha solicitado el descuento) o al deudor (empresa obligada al pago del efecto). En este caso la entidad estudia el riesgo de crédito de los dos participantes en la operación.

Descuento sin recurso: en caso de imago del efecto o factura, la entidad sólo puede reclamar al deudor (empresa obligada al pago del efecto o factura) liberando de cualquier riesgo a la empresa que ha solicitado el descuento.

En función de la forma en que se descuentan los efectos o facturas:

Línea de descuento: se utiliza cuando la empresa utiliza esta fuente de financiación de forma recurrente. En este se caso se habilita una línea con un importe definido sobre el que la empresa pude ir descontando sus efectos conforme los va recibiendo. Prácticamente siempre esta modalidad es con recurso, aunque no es obligatorio que sea así. Es la modalidad más utilizada por la banca.

Descuento ocasional: Se utiliza para descontar un efecto o factura de forma puntual sin necesidad de habilitar una línea. Lo normal de esta modalidad es que sea sin recurso y que se estudie el riesgo de crédito exclusivamente del deudor de los efectos. Es una modalidad muy utilizada en el ámbito de financiación no bancaria.


Cómo se calcula el descuento comercial

En esta modalidad se calculan los intereses y comisiones de la operación y se descuentan del importe a recibir por la empresa en el inicio de la operación, de ahí su nombre de descuento. Es muy sencillo entender cómo funciona con un ejemplo. Imaginemos que una entidad financiera oferta el descuento comercial de un pagaré en las siguientes condiciones:

Nominal del efecto: 5.400 euros

Vencimiento: 90 días

Tipo de interés: 5,5%

Comisión por el efecto: 0,50%

El cálculo del coste financiero es el siguiente:

Coste financiero = 5.400 x (90/365 x 0,055) + (5.400 x 0,005) = 73,23 + 27 = 100,23 euros

De forma que el importe a recibir en el momento del descuento será:

Nominal descontado = 5.400 – 100,23 = 5.299,77 euros.

A nivel de coste financiero anualizado o Tasa Anual Equivalente (TAE), que es la que permite comparar el coste financiero entre diferentes productos con plazos y periodos de amortización distintos, el descuento comercial tiene un coste financiero superior a otras modalidades porque el coste se aplica al inicio de la operación, a diferencia de, por ejemplo, la póliza de crédito, donde los intereses y comisiones se aplican a mes o trimestre vencido.

Ventajas del descuento comercial

El descuento comercial es un buen producto de financiación de circulante para empresas. En nuestra opinión sus principales ventajas son:

  • Para el caso concreto de los pagarés y el anticipo de facturas con cesión, el abanico de entidades donde poder anticipar los efectos de forma puntual sin necesidad de mantener líneas de financiación es muy amplio, y el riesgo se basa al 100% en la calificación crediticia del deudor, lo que en la práctica se traduce en que todas las empresas pueden acceder a él, no importa si son de reciente constitución o presentan incidencias de crédito, incluso las empresas concursadas puede acceder a esta modalidad de financiación.
  • El proceso de financiación, cuando hablamos especialmente del descuento de pagarés de forma ocasional, es muy ágil. En aproximadamente 24 horas las empresas pueden acceder a esta financiación sólo presentado las facturas asociadas a los pagarés y los propios pagarés, en un proceso muy sencillo.
  • El coste financiero es muy competitivo, tanto si hablamos del descuento ocasional no bancario como del descuento bancario asociado a una línea de descuento comercial, en ambos casos el coste es inferior al de otros productos financieros porque la entidad asume menos riesgo que en otras modalidades de financiación.

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