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29-08-2022

Qué tipos de financiación para empresas existen

Existen diferentes tipos de financiación para cubrir las necesidades de la empresa en su desarrollo. A cada tipo de empresa corresponde un tipo de financiación más adecuado que otro y, por otro lado, el impacto financiero de cada tipo de financiación es completamente diferente.

Luego, dentro de cada tipología de financiación, encontraremos los productos financieros que son los que permiten instrumentarla, pero siempre, antes de entrar en el detalle de productos que darán forma a la financiación, es conveniente definir qué peso tendrá cada tipo de financiación en el mix de endeudamiento de la empresa.

Capital e híbridos 

El capital social es, sin duda, la forma más sana de financiar una empresa, aunque no es recomendable financiar el 100% de las necesidades con capital porque significaría que la empresa no está aprovechando su capacidad de endeudamiento y por tanto estaría perdiendo oportunidades. Entre las principales características y ventajas del capital tenemos:

  • Forman parte, en el balance de la empresa, de los fondos propios, lo que aporta solvencia. A más capital más solvencia tiene la empresa porque financia una parte de su activo con recursos propios.
  • Es capital no es exigible, es decir, no hay calendario de retorno por parte de la empresa, salvo por los dividendos establecidos, aunque éstos no son obligatorios.
  • A cambio, el capital otorga propiedad a los accionistas, que son los que toman las decisiones sobre la estrategia de la empresa. En empresas nuevas con oportunidades de crecimiento los accionistas siempre valoran buscar nuevos inversores para impulsar el crecimiento de la compañía, pero a cambio pierden parte de la propiedad y en ocasiones del control, hecho al que muchos empresarios y emprenderos son reticentes.
  • La aportación de capital puede ser dineraria o en bienes o derechos, lo que da mucha flexibilidad a este tipo de financiación.
  • Los inversores en capital exigen tasas de retorno mucho más altas que los inversores en deuda porque asumen mucho más riesgo, al ser los últimos en cobrar en caso de liquidación de la compañía.

Existen instrumentos financieros híbridos que combinan características de la deuda y del capital al mismo tiempo. La variedad de productos en este sentido es muy amplia aunque, resumiendo, se trata de formas de financiación que forman parte de los fondos propios de la empresa o pueden hacerlo en algún momento. En caso de liquidación de la compañía, los tenedores de este tipo de deuda híbrida, suelen situarse a la altura de los socios en orden de prelación, es decir, en último lugar.

Deuda comercial

La deuda comercial puede ser a corto o largo plazo, aunque lo más normal, por su propia definición, es que sea de corto plazo. Se trata de operaciones vinculadas a las ventas de la empresa que generan un derecho de crédito sobre un tercero, denominado deudor. Las entidades financieras, bancarias y no bancarias, consideran que esta deuda, que tiene lo que se denomina colateral (el derecho de cobro), es menos arriesgada y por tanto es más fácil para la empresa conseguirla, siendo un tipo de financiación habitual en la fase de crecimiento que suele darse en las empresas a partir del primer año de vida.

El derecho de cobro está siempre apoyado en un documento que otorga tal derecho y define un medio de pago. Los distintos medios de pago de este tipo de financiación son los que dan lugar a los diferentes productos. En la deuda comercial intervienen los siguientes elementos:

  • Acreedor: es la empresa que tiene un derecho de cobro sobre un cliente suyo, derivado de su relación comercial.
  • Deudor: es la empresa obligada al pago derivado de su posición de cliente ante el acreedor.
  • Proveedor financiero: es la entidad que anticipa el cobro aplazado al acreedor, hasta que el deudor realice el pago final, que a su vez liquidará la deuda con el acreedor o con el proveedor financiero directamente, en función del tipo de producto.
  • Medio de pago: puede estar, a su vez, representado por un documento físico, como el pagaré, por un formato electrónico, como el adeudo domiciliado o por ningún formato específico, como la transferencia. Los diferentes medios de pago dan lugar a diferentes productos de financiación de este tipo.
  • Relación contractual: la relación contractual entre el deudor y el acreedor puede estar soportada en un contrato más o menos complejo, en una licitación o simplemente en una factura. Aquí también, en función del tipo de relación contractual entre deudor y acreedor, existen diferentes productos de deuda comercial.

Deuda financiera

Se trata de deuda, a corto o largo plazo, que no se apoya en crédito comercial de la empresa con un tercero, es decir, no se vincula a una venta. La deuda financiera, a diferencia de la comercial, cubre tanto las necesidades de corto como de largo plazo y da lugar a una gran variedad de productos que, sin embargo, los acreedores financieros consideran más arriesgados que los productos asociados a la deuda comercial porque no existe un derecho de cobro con el que liquidar la deuda a vencimiento, todo depende de la buena evolución de la empresa y, en consecuencia, es una deuda más restrictiva y con mayor coste financiero. Algunos de los productos de este tipo de financiación serían la póliza de crédito, el confirming, el préstamo y el leasing entre muchos otros. Es una deuda a la que la empresa puede recurrir cuando tiene cierta madurez y un rating de crédito estable.




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