Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios y recoger datos estadísticos. Continuar navegando implica su aceptación. Más información Aceptar

Blog

24-07-2020

Qué ocasiona la falta de liquidez en una empresa

La falta de liquidez de una empresa es el principio de su fin como compañía. Todos, o casi todos los problemas a los que se enfrenta una empresa en su desarrollo, acaban en tensiones de liquidez, que no son más que la antesala de su cierre. Los niveles de tesorería y disponibilidad de financiación deben medirse con mucha frecuencia, en este sentido es fundamental tener sistemas de control y gestión actualizados y rigurosos con la calidad de información que contienen para prevenir posibles problemas lo antes posible.

Pero realmente ¿qué ocasiona la falta de liquidez de una empresa? Resumiéndolo mucho, son tres los motivos principales.

Pérdidas recurrentes

Es la una de las causas que más repetidas. Las pérdidas recurrentes provocan tensiones de tesorería a corto plazo, pero garantizan el cierre porque una empresa en pérdidas es inviable. Lo peor de esta situación es que, en la mayoría de casos, la empresa ni siquiera es consciente de que está incurriendo en pérdidas y se preocupa sólo por crecer, y no hay nada peor que crecer en pérdidas porque el agujero es cada vez más grande. Las causas que provocan las pérdidas pueden ser muy variadas, desde estructuras de costes fijos sobredimensionadas hasta precios de venta por debajo de costes o caída de la demanda por múltiples factores como cambios en el sector, nuevos competidores o cambios regulatorios. Lo realmente importante es contar con un sistema de gestión que permita detectar las pérdidas lo antes posible para revertir la situación lo antes posible.



Crecimiento excesivo

Es un caso frecuente en empresas de reciente creación con modelos de negocio de éxito, aunque también en aquellas empresas que implementan un plan estratégico de expansión. En este caso la empresa no incurre en pérdidas, al contrario, tiene beneficios y un modelo de negocio sostenible, pero crece de forma acelerada. En estos casos se suele subestimar la tensión de tesorería que genera el crecimiento acelerado y la empresa puede acabar en situación concursal, a pesar de tener demanda creciente para sus productos o servicios y un modelo de negocio sostenible. Las tensiones de liquidez pueden llegar por unas necesidades de compra crecientes que provocan tensiones en el pago a proveedores, o bien por necesidades de inversión también crecientes para ampliar la estructura productiva, o incluso las dos causas a la vez.

Estructura financiera y operativa

Este la causa más frecuente. Estamos ante una empresa estable o con crecimientos sostenibles y que se encuentra en beneficios, pero que tensiones de tesorería porque tiene una estructura financiera que no se adapta al circuito operativo o de inversión. En este sentido es importante conocer qué son y cómo se calculan las necesidades operativas de fondos, es decir, las necesidades derivadas de la actividad de compra, producción, almacenaje, venta y cobro para calcular las necesidades de financiación circulante y tener la financiación suficiente para cubrir el proceso operativo. En este sentido, el análisis de balances es fundamental para valorar la idoneidad de la estructura financiera de la empresa.

Por otro lado, es fundamental tener claras las necesidades de inversión y financiarlas correctamente con financiación a largo plazo con productos como el préstamo o el leasing. Este es otro de los grandes problemas derivados de una mala estructura financiera, hacer inversión en activos fijos y financiarlos con financiación circulante o con una proporción de tesorería demasiado elevada. Para evitar tensiones, los activos fijos deben financiarse siempre con financiación a largo plazo.

Si te ha gustado el artículo ¡Compártelo!