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26-08-2022

Qué necesidades financieras tienen las empresas

Las necesidades de financiación de una empresa, sea cual sea la fase en la que se encuentre, podemos clasificarlas según su plazo de vencimiento, a corto plazo para los vencimientos inferiores a 12 meses, financiación que se destina al fondo de maniobra, y a largo plazo para los vencimientos superiores a doce meses, destinados a necesidades de inversión. Muchos de los problemas de liquidez de las empresas cuando la financiación no es acorde a las necesidades, así que conviene tener claro a qué necesidades destinar la financiación obtenida.

Necesidades de financiación a corto plazo

Son las necesidades de financiación del circuito operativo de la empresa, es decir, de su corto plazo relacionado con la actividad productiva de la empresa y tienen que ver de forma directa con estos puntos.

  • Plazo de cobro de clientes: cuanto mayor sea el plazo de cobro de clientes más necesidades de financiación circulante tendrá la empresa y, por otro lado, mayor riesgo de impago. En la medida de los posible, hay que luchar por conseguir el cobro al contado de clientes, aunque es complicado en las fases iniciales de la empresa porque ésta apenas tiene poder de negociación. Estas dificultades se van disipando conforme la empresa crece y se desarrolla. Dicho esto, hay muchos sectores que operan con cobro al contado por defecto y la empresa no necesita negociar con sus clientes este punto. Estos sectores tienen menos necesidades de financiación circulante.
  • Plazo de pago a proveedores: cuanto mayor sea el plazo de pago a proveedores menores necesidades de financiación circulante tendrá la empresa, así que debe luchar por pagar al mayor plazo posible a sus proveedores, aunque, como en el punto anterior, dependerá siempre de su poder de negociación, algo que no destaca en las fases iniciales de su ciclo de vida.
  • Plazo de producción: cuanto menor sea el plazo de producción menos necesidades de financiación circulante tendrá la empresa porque antes podrá convertir sus costes en ventas y cobros. Durante el plazo de producción la empresa debe asumir los costes fijos estructurales como costes de personal e instalaciones, lo que incrementa sus necesidades de tesorería, razón por la que hay que reducirlo al máximo.
  • Rotación de stocks: una vez que la empresa ha concluido su proceso productivo almacena su producto para venderlo. Cuanta mayor rotación de stocks tenga la empresa, menos necesidades de financiación circulante tendrá. La rotación de stocks indica cuantas veces se vacía el almacén de la empresa en un año gracias a la venta de producto. Otra medida similar es el plazo medio de almacenaje, que indica cuantos días de media se mantiene el stock hasta que se vende. En este sentido, las empresas que, por su sector, no tienen stocks, como las agencias de viajes, tienen menos necesidades de financiación a corto plazo. La mayor parte de empresas de servicios se encuentran en esta situación de ventaja frente a las empresas productivas, aunque existen excepciones.

Necesidades de financiación a largo plazo

Son las necesidades de inversión a largo plazo de la empresa. Mientras que las necesidades de financiación circulante son a menos de 12 meses, las necesidades de inversión son a plazos superiores a 12 meses y hasta un máximo en función del plazo de retorno de cada inversión. Las necesidades de inversión a largo plazo pueden ser las siguientes, muy variadas, pero podemos calsificarlas en estas categorías:

  • Adquisición de activos: cualquier activo no corriente o activo fijo que la empresa necesite, genera una necesidad de financiación a largo plazo con un plazo igual al plazo de amortización del activo que adquiere. Los activos pueden ser de cualquier tipo:
    • Intangibles: como la compra de una marca, fondo de comercio o software informático. Los activos intangibles son aquellos que no se pueden tocar, pero forman parte de los activos de la empresa y se amortizan. Es un activo que genera mucha controversia a la hora de imputarlo a un balance contable porque en ocasiones es muy complejo valorarlo cuando nos referimos a una marca o a un fondo de comercio, entre otros intangibles.
    • Materiales: se trata de activos tangibles que se pueden tocar, son activos físicos como maquinaria, equipos de producción, vehículos etc.
    • Inmobiliarios: se trata de activos inmobiliarios como terrenos o construcciones propiedad de la empresa. Los activos inmobiliarios son los que más plazo de amortización tienen y, por tanto, más plazo de financiación requieren.
    • Financieros: se trata de inversiones financieras que la empresa realiza como, por ejemplo, el préstamo a otra empresa del grupo. Como el resto de activos, fijos o no corrientes, genera una necesidad de financiación a largo plazo.
  • Proyectos de expansión: cuando el retorno de un proceso de expansión es superior a 12 meses, una parte de éste genera necesidades de financiación a largo plazo.
  • Pérdidas de explotación: si las pérdidas de la empresa no pueden asumirse en menos de 12 meses, éstas generan necesidades de financiación a largo plazo. Cuando las pérdidas de explotación se financian con deuda circulante, se generan tensiones de liquidez que pueden provocar el colapso de la empresa.
  • Otras necesidades a largo plazo: cualquier otra inversión con retorno esperado a más de 12 meses genera necesidades de financiación a largo plazo como, por ejemplo, la reestructuración de personal de la empresa. Cuando la empresa debe hacer frente al coste por despido de personal para recuperar su flujo de caja, se le genera una necesidad de financiación a largo plazo.



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