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16-11-2020

Qué es y cómo funciona el forfaiting

El forfaiting surgió como forma de financiación en los años 50, con la apertura de los mercados internacionales, ante la necesidad de financiar y asegurar determinadas operaciones del ámbito del comercio exterior. En nuestro país es una forma de financiación cada vez más utilizada por las empresas debido al auge de la actividad de negocio internacional que hemos vivido en la última década, gracias a la que se superó la larga crisis de 2008.

El forfating permite a las empresas que tienen un documento comercial internacional de una operación de exportación, anticipar sus derechos de cobro y transferir íntegramente el riesgo de crédito a la entidad financiera. Sus principales características son:

  • Permite anticipar documentos comerciales aceptados internacionalmente como el pagaré, la letra de cambio o el crédito documentario irrevocable.
  • Supone una transferencia total del riesgo de impago a la entidad financiera que lo anticipa. Es, por tanto, una forma de financiación sin recurso.
  • No consume líneas de financiación de la empresa, es decir, la operación se realiza de forma independiente y, al transferir el riesgo totalmente a la entidad financiera, no supone consumo de crédito.
  • Al ser sin recurso, tiene un coste financiero más elevado que otras operaciones de crédito internacional. Normalmente, a las comisiones por la gestión de la operación, se les añade un tipo de interés variable referenciado al LIBOR que debe cubrir, en función del plazo de la operación:
    • El riesgo de insolvencia del importador.
    • El riesgo país donde reside el importador.
    • El riesgo de fluctuación de la divisa.
  • Lo habitual es que la entidad financiera solicite un aval o garantía respecto al importador. Este aval suele ser prestado por una compañía aseguradora como por ejemplo CESCE.
  • El plazo de este tipo de operaciones suele ser más largo, entre 3 meses y 7 años, lo que permite financiar, por ejemplo, bienes de equipo.

El forfaiting es habitual encontrarlo en el canal bancario, especialmente en aquellos bancos más acostumbrados al negocio internacional. En estas operaciones intervienen:

  • Exportador, librador o cedente: se trata de la empresa que ha realizado una venta a una empresa extranjera, tiene documentos comerciales que soportan la operación y quiere anticiparlos a través de una entidad financiera. En ocasiones el cedente, que es quien finalmente tiene los documentos comerciales, puede ser una empresa distinta a la exportadora, aunque no es lo habitual.
  • Importador o librado: es la empresa que ha comprado los bienes a la empresa exportadora. Es sobre quién recae el riesgo en caso de insolvencia.
  • Avalista: se trata de un tercero, normalmente una compañía aseguradora, que garantiza el pago de la operación en caso de insolvencia del importador.
  • Forfaiter: es la entidad financiera que asume el riesgo en primera instancia y anticipa la operación comercial al exportador.

En resumen, el forfaiting es una buena opción de financiación de exportaciones que permite a las empresas obtener liquidez de forma inmediata y transferir el riesgo de insolvencia, aunque conlleva un elevado coste financiero, así que lo recomendable es utilizarlo para operaciones con países de riesgo elevado, cuando hay dudas sobre la solvencia del importador o cuando la operación comercial tiene previsto un calendario largo de pagos.

 

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