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Blog

07-07-2019

Opciones de financiación para empresas nuevas

Sin duda alguna, los primeros años de vida de una empresa son difíciles de superar, no sólo el ámbito de la financiación se desarrolla con mucha incertidumbre, todas las áreas de la empresa encuentran dificultades en esta etapa del ciclo de vida, pero es especialmente la estructura de financiación la que permitirá a la compañía aguantar estos duros años iniciales en que la empresa debe desarrollarse en muchos sentidos (productos, mercados, operaciones...) para ser sostenible a largo plazo.

¿Porque es difícil conseguir financiación para empresas nuevas?

  • La empresa nueva no tiene historial crediticio y por tanto no puede demostrar que tiene buen comportamiento de pago ante las entidades financieras.
  • No hay pasado financiero sobre el que hacer previsiones acerca del posible comportamiento futuro de sus indicadores financieros básicos.
  • En las etapas iniciales la empresa suele contar con pocos activos y una solvencia patrimonial limitada a la aportación de capital de los socios, lo que eleva su probabilidad de quiebra técnica. El 60% de las empresas no supera los 5 años de vida, así que prestar en estas etapas supone un alto riesgo para las entidades.

Opciones de financiación para empresas nuevas

Factoring y descuento comercial

Ya que la empresa no suele tener la solvencia suficiente por sí misma debido a su juventud, una forma de financiarse es apoyando el riesgo de crédito en sus clientes mediante productos de financiación de riesgo comercial, como el descuento de pagarés o el factoring. Los dos productos permiten anticipar ventas aplazadas, lo que mejora el circulante de la compañía, y están accesibles para la empresa tanto en el canal bancario como en el no bancario.

Financiación con garantías

Otra forma de superar la falta de solvencia de la empresa en sus etapas iniciales es con la aportación de garantías para acceder a la financiación necesaria.

  • Garantía personal: el aval personal, normalmente de los socios, es el más habitual: los socios responden, normalmente de forma solidaria, ante el posible impago de la financiación conseguida, con todos sus activos presentes y futuros. Este aval puede extenderse a cualquier persona, no sólo a los socios, y debe aportar la solvencia suficiente.
  • Garantía hipotecaria: también es posible aportar un bien inmueble para garantizar la financiación, ya sea de circulante o largo plazo, hipotecar un inmueble es una buena forma de acceder a la financiación necesaria. En este caso la entidad ejecutará el inmueble en caso de impago.
  • Pignoraciones: Pignorar activos financieros es otra forma de aportar garantías a la financiación empresarial, aunque desde el punto de vista financiero no tiene mucho sentido inmovilizar dinero para solicitar dinero nuevo, es la mejor garantía para una entidad y una posible vía de financiación para la empresa
  • Otras garantías: como por ejemplo los activos de la empresa. En productos como el leasing, la entidad toma en garantía el activo financiado, del que es titular. El renting es otra forma de financiar activos en esta etapa de vida de la empresa.

Clientes y proveedores

No podemos obviar el propio circuito de cobros y pagos de la empresa para no necesitar financiación de circulante. Tener un circuito sano es la primera vía de financiación para empresas nuevas. Aquí la premisa es cobrar antes de pagar. Si los clientes pagan al contado y los proveedores cobran de forma aplazada, la empresa no necesita financiación de circulante. Otra herramienta muy útil con los clientes es el cobro por confirming, mediante el cual la empresa puede anticipar sus cobros con clientes, con líneas de financiación que tienen estos en sus propias entidades financieras.

Capital

Sin duda el capital social es la forma de financiación más sana de todas, y la que muchas empresas descuidan en sus inicios. El capital social, además de ser liquidez directa que entra en la compañía, le da solvencia y permite a la empresa acceder a más financiación externa, por lo que el capital tiene una doble función, aportar solvencia y abrir los canales de financiación.

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