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30-11-2015

Los plazos de cobro y pago: financiación para empresas sin coste

La negociación de los plazos de cobro y pago suponen una herramienta más de crédito para empresas, con la diferencia de que, en vez de buscarlo en bancos u otros canales financieros, se obtiene con la propia cartera de clientes y proveedores, y tiene un impacto significativo en la estructura de deuda y, en consecuencia, en el coste financiero.

Supongamos que una empresa que factura 2 millones de euros tiene 60 días como plazo medio de cobro de sus clientes, y suponemos también que tiene el mismo plazo medio de pago de 60 días para un total de 750 mil euros de compras. Veamos el efecto númerico de aplazar pagos y anticipar cobros:

1. La empresa aplazo sus pagos en 15 días: En total ha estirado su plazo de cobro en un 4,11%, esto son 15 días sobre 365 días del año, esto multiplicado por su   volumen de  compras de 750 mil euros, nos da un total de 30.822 euros que la empresa obtiene de financiación extra.

2. La misma empresa reduce su plazo de cobro en 15 días: Esto supone un 4,11% de aplazamiento en términos de días anuales que, multiplicado por un volumen de ventas de 2 millones de euros nos da un total de 82.192 euros extras de financiación sin coste.

Si suponemos que esta empresa ha podido implementar estas dos medidas de forma simultánea, ha conseguido un total de 113.014 euros de financiación de su propio circuito de cobros y pagos sin acudir a la financiación externa que, a un tipo, supongamos, del 3,5%, le habría supuesto un coste financiero de 3.955 euros. Estas cifras son, lógicamente, mayores cuánto mayor es la empresa, de ahí que las grandes empresas aprovechen su poder negociación para ampliar al máximo su plazo de pago, muchas veces por encima de lo que la ley marca como límite, estamos hablando de millones de euros de ahorro en costes financieros.

Este efecto hay que tenerlo siempre en cuenta, la negociación de plazos de pago y cobro supone una gestión constante a lo largo del tiempo, pero tiene mucho más efecto en dos tipos de empresa en particular:

1. Empresas cuyo producto/servicio es un proyecto de larga duración: Tienen sus cobros distribuidos a lo largo del proyecto, al inicio un %, en cierto momento del progreso del proyecto otro % y, por último, un % final a la entrega del producto/servicio, para estas empresas lo ideal es maximizar el % del primer cobro, eso reduce su plazo medio de cobro de forma sustancial. Para este tipo de empresas cobra mucha importancia la eficiencia de su proceso productivo, cuánto menos tiempo utilicen para finalizar sus proyectos, menor será su plazo de cobro. Además, se trata de empresas cuya estructura de gastos se apoya en los gastos de personal, que no se pueden aplazar.

2. Empresas comerciales: No tiene proceso productivo, simplemente compra un producto para revenderlo más caro, eso hace que su estructura de pagos se apoye mucho en las compras y poco en gastos de personal, el efecto de un pequeño aplazamiento en sus pagos es importante porque su volumen de compras es mayor respecto a otro tipo de empresa.

La capacidad de la empresa de incidir en sus plazos de cobro y pago va a depender, en buena medida, de su tamaño respecto a sus clientes y proveedores, eso hará inclinar la balanza del poder de negociación a un lado u otro pero, en cualquier caso, vale la pena gestionar esta variable con cierta periodicidad por su impacto en la cuenta de resultados.


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