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Línea de crédito

Qué es y para qué sirve

Tienes que pagar nóminas el día 30, el IVA el 20 y a un proveedor a 15 días, y el mayor cobro del mes se espera para la primera semana del mes que viene. No hay factura que descontar ni pagaré que anticipar: lo que necesitas no es financiar una venta, es cubrir un desfase.

Para eso está la línea de crédito, también llamada póliza de crédito. La entidad la instrumenta como una cuenta corriente en la que tu empresa puede disponer de un saldo en negativo hasta el límite pactado en el contrato, sin entregar ningún documento de giro y sin justificar cada disposición.

Qué puedes financiar con ella

Cualquier necesidad de circulante: compras, impuestos, nóminas, pagos a proveedores o simples desfases entre cobros y pagos. Es el único producto de circulante que no va asociado a una operación concreta.

Qué autonomía te da

El control es tuyo hasta el vencimiento. Dispones y devuelves cuando quieres, y los intereses se liquidan sobre lo que has dispuesto realmente.

Qué necesitas

Calificación crediticia media o alta, o garantías complementarias que la compensen. Al tratarse de liquidez directa, es el producto más exigente en el análisis del riesgo de tu empresa y de su sector.

A quién encaja y a quién no

Encaja si tu tesorería tiene desfases recurrentes, si necesitas liquidez para conceptos que no generan documento de cobro y si quieres autonomía sin pedir autorización operación a operación.

No encaja si tu necesidad es financiar un cobro concreto, y en ese caso te interesan el descuento comercial, el anticipo de facturas o el factoring. Tampoco si tu empresa no alcanza el rating exigido, ni si necesitas combinar varios productos bajo un mismo límite, para lo que tienes el crediglobal.

Características

Cómo funciona

La póliza de crédito funciona como una cuenta corriente sobre la que tu empresa dispone de liquidez hasta un límite pactado. Puedes domiciliar en ella cobros y pagos, lo que facilita enormemente la gestión de tesorería: adeudos domiciliados, transferencias emitidas, impuestos, cobro de recibos o transferencias de clientes nacionales e internacionales.

Qué intereses y comisiones tiene

  • Comisión de apertura, estudio y renovación. La de apertura se carga sobre el límite al contratar la póliza por primera vez. Con periodicidad anual la entidad vuelve a estudiar los datos de tu empresa para renovarla un año más y liquida entonces la comisión de renovación. Puede llevar asociada además una comisión de estudio, tanto en la contratación como en la renovación, aunque no todas las entidades la cobran.
  • Tipo de interés. Se liquida sobre el saldo medio dispuesto, normalmente con periodicidad mensual o trimestral. Puede ser fijo o variable según lo pactado, y será más o menos elevado en función de la calidad crediticia de tu empresa y del tipo de entidad con la que contrates.
  • Comisión por no disposición. Se liquida sobre el saldo medio no dispuesto, con un coste normalmente inferior al tipo de interés, y cubre el coste de disponibilidad de fondos de la entidad. Se liquida también con periodicidad mensual o trimestral.
  • Gastos notariales. Si el contrato se formaliza ante notario, que es lo habitual, tendrás costes notariales, de mayor o menor calado en función del importe de la póliza y de sus características, como el número de titulares y las garantías.
  • Otros gastos de compensación. La entidad puede solicitar la contratación de algún producto adicional, como un seguro, cuyo coste hay que computar como coste financiero adicional.

Cómo utilizarla

La póliza debe moverse como una cuenta corriente, con cobros y pagos domiciliados. La utilización ideal es que el saldo dispuesto suba y baje a lo largo de cada periodo de forma constante, dejando un saldo medio dispuesto en torno al 60%. Si la póliza se dispone por completo y no registra movimientos, la entidad podría no renovarla a su vencimiento y solicitar la cancelación total o convertirla en un préstamo, normalmente a corto plazo.

Quién puede solicitarla

Está reservada a empresas de calificación crediticia media y alta, que puedan demostrar su solvencia o aportar garantías complementarias suficientes. En cuanto a su cobertura, cualquier empresa con necesidades de financiación de circulante puede optar por una póliza de crédito para cubrirlas.

Cómo se contrata

Ante notario o en contrato privado, aunque lo más habitual es hacerlo ante notario. Puede contratarse en plazo abierto, de forma que no es necesario acudir al notario en cada renovación anual, o en plazo cerrado, de modo que al vencimiento la línea queda cancelada y hay que contratar una nueva.

Cómo calcular su coste

Para conocer el coste financiero real necesitas computar todos los elementos que intervienen: comisiones de apertura, estudio y renovación, costes notariales si los hubiera, coste de los productos que tu empresa esté obligada a contratar, tipo de interés y su naturaleza fija o variable, comisión por no disposición, periodicidad de liquidación y renovación, y la disposición media que vas a hacer de la póliza. En la sección de herramientas de Financlick tienes una calculadora de póliza de crédito sencilla e intuitiva con la que obtener el cálculo al céntimo.

Puntos Clave
  • Muy flexible. Cubre cualquier necesidad de circulante.
  • Mayor autonomía. Tu empresa tiene el control hasta el vencimiento.
  • Canal bancario. Los bancos son los proveedores financieros más habituales para este producto.
  • Pagas por lo dispuesto. Los intereses se liquidan sobre el saldo medio realmente utilizado.
Ventajas e inconvenientes

Ventajas

  • Muy flexible y adaptada a la operativa de la empresa.
  • Producto muy extendido.
  • Permite financiar cualquier necesidad de circulante.
  • No exige entregar documento de giro ni justificar cada disposición.

Inconvenientes

  • Reservada a las empresas de mejor rating.
  • Producto casi exclusivo de los bancos.
  • Hay coste financiero por lo dispuesto y por lo no dispuesto.
  • Riesgo de no renovación o cancelación anticipada por parte de la entidad.

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