Es uno de los métodos de valoración de empresas estáticos, que se basan en analizar la situación patrimonial de la empresa en un momento concreto del tiempo. A diferencia de los métodos dinámicos, como los de flujos de caja descontados, no proyecta el futuro ni depende de hipótesis sobre crecimiento o rentabilidad, sino que parte de la realidad contable y la ajusta a valores de mercado.
Consiste en tomar el valor contable de una empresa y corregirlo para reflejar el valor real de sus activos y pasivos, eliminando distorsiones contables y ofreciendo una imagen más precisa del patrimonio neto.
Ajustes habituales: