El valor catastral es el valor administrativo asignado a cada bien inmueble (urbano, rústico o de características especiales) por la Dirección General del Catastro, dependiente del Ministerio de Hacienda. Sirve como base imponible para varios impuestos como el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles), el Impuesto sobre el Patrimonio, el IRPF (en imputación de rentas inmobiliarias), y la Plusvalía Municipal.
Este valor tiene carácter objetivo y se calcula a partir de criterios técnicos y normativos establecidos que consideran: ubicación del inmueble, valor del suelo y de la construcción, condiciones urbanísticas, antigüedad y estado de conservación y costes de construcción junto a otros factores correctores.
Características principales del valor catastral: