La tesorería proyectada es una estimación de los flujos de caja futuros de una empresa, que permite anticipar si dispondrá de suficiente liquidez para hacer frente a sus obligaciones a corto plazo. Refleja la entrada y salida de efectivo en periodos futuros, teniendo en cuenta los cobros previstos de clientes, pagos a proveedores, nóminas, impuestos, amortizaciones de préstamos y otras operaciones habituales.
Este análisis es el pilar de la planificación financiera, ya que ayuda a detectar posibles tensiones de liquidez, prever necesidades de financiación, ajustar inversiones o negociar condiciones de pago. También permite valorar la viabilidad de nuevos proyectos o decisiones estratégicas que impactan en la caja.
Una tesorería proyectada debe ser coherente con la cuenta de resultados previsional y el balance previsional, de forma que los movimientos de caja estén alineados con la evolución operativa y patrimonial estimada.
Puedes automatizar su cálculo con esta plantilla Excel de Plan de Viabilidad Financiera, que conecta ingresos, gastos, inversiones, financiación y plazos de cobro y pago para generar una previsión completa de tesorería mes a mes.