El riesgo vivo es el importe total de financiación que una empresa mantiene pendiente frente a las entidades financieras en un momento dado. Suma tanto el dinero efectivamente dispuesto (préstamos, líneas usadas, descuento de efectos) como los riesgos contingentes que la entidad ha asumido en su nombre (avales, garantías, créditos documentarios), aunque estos últimos todavía no supongan un desembolso.
Es el concepto con el que un banco mide cuánta exposición tiene con un cliente. No coincide exactamente con la deuda contable: el riesgo vivo incorpora compromisos que aún no figuran como pasivo pero que la entidad tendría que atender si se ejecutaran.
Riesgo directo y riesgo indirecto
El riesgo vivo se descompone en dos grandes bloques:
Dentro del riesgo directo conviene distinguir entre lo dispuesto (lo realmente utilizado) y lo disponible (el límite concedido todavía sin usar). Muchas entidades computan una parte del disponible dentro del riesgo vivo, porque la empresa puede recurrir a él en cualquier momento.
Por qué importa en la relación con los bancos
El riesgo vivo es la variable que cada entidad vigila para decidir si concede, mantiene o reduce financiación. La suma del riesgo vivo de una empresa en todo el sistema bancario queda registrada en la central de riesgos del Banco de España, de modo que cualquier entidad puede ver la exposición agregada antes de aprobar una nueva operación. Por eso una empresa muy apalancada, con el riesgo vivo cercano a sus límites, encuentra más difícil ampliar líneas o negociar mejores condiciones.
Controlar el riesgo vivo permite anticipar la capacidad de endeudamiento disponible, repartir la exposición entre entidades para no depender de una sola y presentar un cuadro de financiación ordenado cuando se solicita un nuevo producto. Cancelar operaciones cerradas, liberar avales ya innecesarios o sustituir financiación cara por otra más eficiente son formas habituales de reducirlo sin perder liquidez.
Preguntas frecuentes
¿Riesgo vivo es lo mismo que deuda financiera?
No exactamente. La deuda financiera recoge las obligaciones de pago registradas en el balance, mientras que el riesgo vivo añade los compromisos contingentes (avales, garantías) y el riesgo comercial (descuento de efectos y factoring). El riesgo vivo suele ser, por tanto, igual o mayor que la deuda financiera contable.
¿Dónde puede consultar una empresa su riesgo vivo total?
En el informe de la central de riesgos del Banco de España, que agrega el riesgo declarado por todas las entidades. Es la herramienta habitual para conocer la exposición conjunta y detectar operaciones que siguen declaradas pese a estar canceladas.
¿Qué diferencia hay entre riesgo dispuesto y disponible?
El dispuesto es lo que la empresa ha utilizado realmente; el disponible es el límite concedido todavía sin usar. Ambos forman parte del riesgo concedido, y las entidades suelen tener en cuenta el disponible al valorar cuánta capacidad de financiación adicional pueden ofrecer.