El ratio de solvencia mide la capacidad de una empresa para hacer frente a la totalidad de sus deudas con el conjunto de sus activos. Se calcula dividiendo el activo total entre el pasivo exigible y, cuanto más supera la unidad, mayor es el margen de garantía que la empresa ofrece a sus acreedores. También se conoce como ratio de garantía o «distancia a la quiebra».
A diferencia de las ratios de liquidez, que miran solo el corto plazo, el ratio de solvencia adopta una perspectiva global: compara todo lo que la empresa posee con todo lo que debe, sin distinguir vencimientos. Por eso es una de las primeras métricas que revisan bancos y proveedores antes de conceder financiación o aplazar cobros.
La fórmula es directa:El valor no se lee de forma aislada, sino por tramos. Como referencia orientativa aplicable a la mayoría de pymes:
| Valor del ratio | Lectura |
|---|---|
| Menor que 1 | Quiebra técnica: las deudas superan a los activos y el patrimonio neto es negativo. |
| Entre 1 y 1,5 | Solvencia ajustada: margen escaso, vulnerable ante imprevistos o caídas de ventas. |
| Entre 1,5 y 2 | Solvencia adecuada: zona considerada saludable para la mayoría de sectores. |
| Mayor que 2 | Solvencia holgada, aunque un valor muy alto puede señalar activos ociosos o poco apalancamiento. |
Estos rangos son orientativos: lo relevante es compararlos con la media del sector y con la evolución de la propia empresa a lo largo del tiempo. Un sector intensivo en activos tolera ratios distintos que uno de servicios.
Por ejemplo: una pyme presenta un activo total de 500.000 € y un pasivo exigible de 300.000 € (deudas a corto y largo plazo). Su ratio de solvencia sería 500.000 / 300.000 = 1,67. Se sitúa en la franja de solvencia adecuada: por cada euro de deuda dispone de 1,67 euros de activo, un colchón razonable frente a los acreedores. Su patrimonio neto, por diferencia, asciende a 200.000 €.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia del ratio de liquidez?
El ratio de liquidez compara solo el activo corriente con el pasivo corriente, es decir, mide si la empresa puede atender sus deudas a corto plazo. El ratio de solvencia abarca la totalidad del balance, corto y largo plazo, y responde a una pregunta distinta: si se liquidara la empresa, ¿alcanzarían los activos para cubrir todas las deudas? Una empresa puede ser solvente y a la vez tener problemas de liquidez, y viceversa.
¿Qué significa un ratio menor que 1?
Que las deudas superan a los activos y el patrimonio neto es negativo, situación conocida como quiebra técnica o causa de disolución. No implica necesariamente el cese inmediato de la actividad, pero oblige a los administradores a adoptar medidas de reequilibrio patrimonial dentro de los plazos legales para evitar responsabilidades.