El presupuesto de tesorería es la previsión ordenada de todos los cobros y pagos que una empresa espera realizar a lo largo de un ejercicio. Su objetivo no es medir si el negocio será rentable, sino anticipar con la mayor exactitud posible cuál será la posición de caja al cierre de cada mes y, por tanto, detectar con antelación los periodos en los que la empresa podría tener tensiones de liquidez o excedentes que conviene rentabilizar.
Un presupuesto de tesorería bien construido es la herramienta que distingue planificar la liquidez de reaccionar a ella. Permite anticipar tensiones con meses de margen y diferenciar entre problemas operativos, financieros o de inversión, cada uno con una solución distinta. Es por eso una pieza básica tanto en la gestión financiera ordinaria como en cualquier proceso de análisis, refinanciación o due diligence.