El presupuesto base cero es un enfoque de planificación financiera en el que cada partida presupuestaria debe justificarse desde cero en cada nuevo periodo, independientemente del presupuesto del año anterior. A diferencia de los métodos tradicionales, que ajustan el presupuesto partiendo del histórico, el presupuesto base cero exige una evaluación completa de todos los gastos, como si fueran nuevos.
Este método se basa en analizar cada actividad o proyecto desde su relación coste-beneficio. Solo se aprueban aquellas partidas que justifican su necesidad y financiación, lo que obliga a una revisión profunda de los recursos y permite identificar ineficiencias. Las principales ventajas del presupuesto base cero son:
Por el contrario, se tarta de un sistema más laborioso y requiere dedicar más horas de análisis, pero, a pesar de ello, es una herramienta efectiva para empresas que buscan la optimización de costes y mejorar los resultados presupuestarios.