El Plazo Medio de Pago (PMP) mide el número medio de días que una empresa tarda en pagar a sus proveedores por las compras realizadas a crédito. Es una herramienta clave para evaluar la gestión del crédito comercial recibido y su impacto en la liquidez de la empresa.
Un PMP elevado puede ser una estrategia para financiarse a corto plazo sin costes, pero si se alarga en exceso, puede deteriorar la relación con los proveedores o generar problemas de suministro. Por el contrario, un PMP demasiado corto podría limitar la liquidez si no está alineado con el plazo de cobro. Fórmula:
PMP = (Proveedores / Aprovisionamientos) x 365
Si una empresa tiene deudas con proveedores por 400.000 € y ha realizado compras por 2.400.000 € anuales, el cálculo sería:
Esto significa que la empresa paga, de media, a 61 días. Un PMP equilibrado respecto al PMC puede contribuir a mantener un ciclo de caja positivo.