El Plazo Medio de Cobro (PMC) indica el número medio de días que tarda una empresa en cobrar las facturas a sus clientes desde que realiza una venta a crédito. Es un indicador esencial en la gestión de la liquidez, ya que cuanto más tiempo tarde en cobrar, mayor será la necesidad de financiación del circulante.
Un PMC demasiado elevado puede generar tensiones de tesorería, mientras que un plazo corto permite a la empresa disponer antes del efectivo para reinvertir o pagar sus obligaciones. Es importante que el plazo de cobro esté alineado con el plazo medio de pago para no financiar en exceso a los clientes.
Si una empresa tiene clientes pendientes por 500.000 € y realiza ventas a crédito anuales de 3.000.000 €, su PMC sería:
Esto significa que, de media, la empresa cobra sus facturas a los 61 días. Reducir este plazo puede mejorar la liquidez sin necesidad de recurrir a financiación externa.