Los múltiplos de valoración son indicadores financieros que se utilizan para estimar el valor de una empresa en función de variables como sus beneficios, ventas o activos. Son herramientas clave en la valoración de compañías, especialmente en procesos de compraventa, fusiones o salidas a bolsa, porque permiten comparar de forma rápida empresas de un mismo sector.
La idea es sencilla: se aplica un multiplicador de referencia del sector sobre una magnitud de la empresa (su EBITDA, sus ventas, etc.) para obtener una estimación de su valor. Estos son los más utilizados:
| Múltiplo | Qué relaciona | Cuándo es útil |
|---|---|---|
| PER (Price to Earnings Ratio) | Precio de la acción con el beneficio neto por acción | Un PER alto suele reflejar expectativas de crecimiento |
| EV/EBITDA | Valor de la empresa (con deuda) con su EBITDA | Comparar empresas con distinta estructura de financiación |
| EV/EBIT | Valor de la empresa con el resultado operativo | Similar al anterior, pero con las amortizaciones deducidas |
| EV/Ventas | Valor de la empresa con sus ingresos anuales | Startups o compañías con beneficios negativos |
| P/BV (Precio/Valor en Libros) | Valor de mercado con el valor contable de los activos netos | Empresas con mucho peso de activos (banca, inmobiliarias) |
Los múltiplos permiten comparar empresas del mismo sector de forma rápida, pero conviene usarlos con precaución: como suelen proceder de empresas cotizadas, al aplicarlos a una pyme hay que ajustarlos a la baja por su menor tamaño y liquidez. Por eso lo ideal es complementarlos con otros métodos de valoración para obtener una visión completa del valor real de la compañía.