KYC (Know Your Customer o Conoce a tu cliente) es el conjunto de procedimientos obligatorios que, principalmente las entidades financieras, pero también otro tipo de empresas, utilizan para verificar la identidad de sus clientes y evaluar el riesgo de mantener con ellos una relación comercial. Su principal objetivo es prevenir el fraude, el blanqueo de capitales, la financiación del terrorismo y otras actividades ilícitas.
El proceso de KYC implica determinadas acciones previas al inicio de la relación comercial, tales como:
Gracias a estos controles, las entidades pueden minimizar riesgos legales, financieros y reputacionales, asegurando la integridad del sistema financiero y el cumplimiento normativo.