Un instrumento financiero es cualquier contrato que da lugar simultáneamente a un activo financiero para una parte y a un pasivo financiero o instrumento de patrimonio para otra.
Existen dos grandes categorías, aunque la variedad de instrumentos financieros hace imposible reducirlo a sólo dos categorías, sirven para englobar una parte importante de ellos:
Instrumentos de renta fija: Bonos, pagarés o letras del tesoro, que generan rendimientos predecibles. Instrumentos de renta variable: Acciones, participaciones o ETFs, cuyo valor fluctúa según el mercado.
Además, los derivados financieros como futuros, opciones o swaps permiten gestionar riesgos o especular sobre movimientos del mercado. Los instrumentos financieros se utilizan ampliamente para captar fondos, invertir, diversificar riesgos y garantizar la liquidez de empresas e inversores.