Una guerra comercial es un conflicto económico entre dos o más países que se materializa mediante la imposición de barreras al comercio internacional, principalmente aranceles elevados, como respuesta o represalia a políticas similares del otro país. En lugar de competir de forma abierta, los países involucrados intentan proteger sus industrias y empleos nacionales, haciendo que los productos extranjeros sean más caros o menos accesibles en su mercado.
Las características de una guerra comercial incluyen:
Las consecuencias de una guerra comercial suelen ser negativas para todas las partes. Los consumidores terminan pagando precios más altos por los productos importados (debido a los aranceles), las empresas ven encarecidos sus compras si dependen de importaciones, las exportaciones de los países se reducen y las cadenas de suministro globales se distorsionan. A nivel macroeconómico, pueden ralentizar el crecimiento económico global, aumentar la inflación y generar incertidumbre en los mercados financieros.