El forfaiting es una modalidad de financiación de exportaciones a medio y largo plazo que surgió en los años 50. Permite a un exportador vender, sin recurso, sus derechos de cobro futuros derivados de una operación de exportación internacional. Estos créditos, documentados en instrumentos como letras de cambio, pagarés o bonos, deben estar avalados por un banco del importador.
El proceso implica a tres partes: el exportador, el importador y el forfaiter (una entidad financiera).
El forfaiting permite a las empresas anticipar sus derechos de cobro y transferir íntegramente el riesgo de crédito a la entidad financiera, dejando esa deuda fuera de balance. Esto se traduce en:
En resumen, el forfaiting es una herramienta estratégica para exportadores que buscan asegurar sus cobros, optimizar su liquidez y gestionar eficazmente los riesgos en el comercio exterior, liberándose de la incertidumbre asociada a los cobros futuros en mercados internacionales. En su contra, los costes financieros son más elevados y los criterios de riesgo con la calidad crediticia del deudor, muy exigentes.