El Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) es un mecanismo institucional que tiene como finalidad proteger a los depositantes frente a la pérdida de sus ahorros en caso de insolvencia o quiebra de una entidad financiera. Su función principal es garantizar el reembolso de los depósitos hasta un límite establecido por la normativa vigente.
Este fondo cubre, con carácter general, depósitos a la vista, cuentas de ahorro, depósitos a plazo fijo y otros instrumentos asimilables, siempre que estén denominados en dinero y contratados por personas físicas o jurídicas elegibles. Las características del FGD son:
En momentos de crisis financiera o tensiones bancarias, muchos gobiernos han optado por aumentar temporalmente el límite de cobertura del FGD como medida de emergencia para reforzar la confianza del público y enviar un mensaje de estabilidad a los mercados financieros.
El FGD no cubre productos como participaciones preferentes, bonos subordinados, valores cotizados ni depósitos en moneda extranjera no admitida a cobertura, entre otros casos excluidos por ley.