Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios y recoger datos estadísticos. Continuar navegando implica su aceptación. Más información

Aceptar

Estabilidad de Precios

La estabilidad de precios es el principal objetivo de muchos bancos centrales, incluyendo el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal (Fed). Se define como una situación en la que la tasa de inflación es baja, positiva y, sin experimentar grandes fluctuaciones al alza o a la baja. Generalmente, esto se traduce en un objetivo de inflación cercano, pero inferior, al 2% anual.

Lograr y mantener la estabilidad de precios es importante para el sostenimiento del sistema financiero porque:

  • Protege el poder adquisitivo: Evita que el valor del dinero se degrade rápidamente, asegurando que los salarios y ahorros mantengan su capacidad de compra.
  • Fomenta la inversión y el crecimiento: Un entorno de precios estables reduce la incertidumbre y los riesgos para los negocios, lo que incentiva la inversión a largo plazo y contribuye al crecimiento económico
  • Previene la deflación: La estabilidad de precios también evita la deflación, que puede ser aún más perjudicial que la inflación alta, ya que desincentiva el gasto y la inversión al esperar que los precios bajen aún más en el futuro.

Los bancos centrales utilizan la política monetaria, principalmente el ajuste de los tipos de interés, para influir en la estabilidad de precios. Si la inflación es alta, suben los tipos para frenar el gasto, pero si es demasiado baja o hay riesgo de deflación, los bajan para estimular la economía.

Términos de búsqueda

Indice de letras del glosario

A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z