La deuda financiera es el conjunto de obligaciones de pago que una empresa o persona mantiene con sus proveedores financieros a cambio de recibir recursos económicos destinados normalmente a financiar su actividad o inversiones. A diferencia de otras deudas de carácter comercial u operativo, la deuda financiera surge de instrumentos específicamente diseñados para obtener una inyección directa de liquidez, como préstamos bancarios, créditos o líneas de financiación de pagos, entre otros.
Este tipo de deuda implica el compromiso de devolver el importe recibido junto con unos intereses pactados, en un plazo determinado. Generalmente, está documentada contractualmente y puede contar con garantías reales o personales para reducir el riesgo del acreedor.
En el ámbito empresarial, la deuda financiera suele dividirse en:
El análisis de la deuda financiera es determinante para valorar la estructura de capital de una organización, su capacidad de pago y su nivel de apalancamiento. Indicadores como el ratio de deuda financiera neta/EBITDA o la cobertura de intereses se utilizan para medir el riesgo financiero de la entidad.