El coste de la deuda (Kd) es el coste efectivo que paga la empresa por su financiación ajena: intereses, comisiones y gastos asociados a préstamos, pólizas, leasings y demás instrumentos del pool bancario. En valoración de empresas es, junto al coste de los fondos propios (Ke), uno de los dos componentes del WACC.
El Kd es el termómetro de la confianza que la banca tiene en el negocio: cuanto mejor estructurada está la financiación y más sólidos son los números, más barata resulta la deuda. En una valoración, afinarlo importa tanto como afinar el Ke, porque ambos se ponderan en el WACC y cualquier desviación se traslada directamente al valor final de la empresa.