El corretaje es la comisión o remuneración que recibe un intermediario, conocido como corredor o broker, por facilitar o ejecutar operaciones entre dos partes, normalmente en el ámbito financiero, inmobiliario o comercial. Su función es intermediar entre compradores y vendedores, poniendo en contacto a las partes y asegurando que la transacción se lleve a cabo en las condiciones pactadas.
El importe del corretaje suele establecerse como un porcentaje del valor total de la operación, aunque en algunos casos puede fijarse como una cuota fija. La comisión puede ser abonada por una sola de las partes o por ambas, dependiendo del acuerdo alcanzado y del mercado en el que se actúe.
Ámbitos donde se aplica:
Existen diferentes tipos de corretaje en función de cómo se calcula el precio o coste de la intermediación:
Es importante no confundir el corretaje con el spread (diferencia entre precio de compra y venta), que es una forma indirecta de beneficio para algunos intermediarios, especialmente en mercados de divisas o CFD. El corretaje es un coste explícito para el cliente.