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Comisión de Disponibilidad

La comisión de disponibilidad —también llamada comisión de no disposición— es el porcentaje que una entidad financiera cobra de forma periódica sobre la parte no dispuesta de una línea de crédito, como contraprestación por mantener esos fondos reservados y a disposición del cliente. A diferencia de los intereses, que se aplican solo sobre el saldo realmente utilizado, esta comisión recae sobre el crédito que la empresa tiene concedido pero aún no ha usado.

Su lógica es sencilla: cuando el banco aprueba un límite de crédito, se compromete a tener ese dinero listo para ser dispuesto en cualquier momento, y ese compromiso tiene coste. Aunque el cliente no lo use, el saldo no dispuesto también consume recursos y capital regulatorio para la entidad —en menor proporción que el saldo dispuesto, pero no nula—. La comisión de disponibilidad compensa ese coste. Por eso es un rasgo típico de las líneas y pólizas de crédito, y no de los préstamos, donde el capital se entrega íntegro desde el inicio y no queda saldo "reservado".

Cómo se calcula

La comisión se liquida normalmente por trimestres vencidos, aplicando el tipo pactado al saldo medio no dispuesto durante el periodo. Ese saldo medio no dispuesto es la diferencia entre el límite concedido y el importe medio efectivamente utilizado, calculado como una media ponderada por los días que el saldo permanece en cada nivel. La expresión general es:

Comisión (€) = Saldo medio no dispuesto en el periodo (€) × Comisión disposición (%)

Imaginemos una pyme con una línea de crédito de 100.000 € que, durante un trimestre, mantiene un saldo dispuesto medio de 60.000 €. El saldo medio no dispuesto es de 40.000 €. Con un tipo de comisión del 0,25 % trimestral, el coste de ese trimestre por este concepto sería:

40.000 € × 0,25 % = 100 € en el trimestre.

A esos 100 € hay que sumarles, aparte, los intereses que se devengan sobre los 60.000 € realmente dispuestos. Por tanto, el coste de una línea se reparte entre dos tramos:

Tramo de la líneaImporte medioCoste asociado
Dispuesto (utilizado) 60.000 € Intereses sobre el saldo usado
No dispuesto (reservado) 40.000 € Comisión de disponibilidad
Clave: Conviene separar dos decisiones. Una es dimensionar el límite a las necesidades reales: un límite muy holgado que no se usa solo genera comisión de disponibilidad sin aportar financiación. Otra distinta es cuánto disponer dentro de ese límite, donde infrautilizar no siempre es lo óptimo.

Disponer no siempre es un coste que evitar

La comisión empuja a no sobredimensionar la línea, pero de ahí no se deduce que lo mejor sea usarla lo mínimo posible. En muchos casos, disponer de la liquidez tiene un valor que supera con holgura su coste financiero:

  • Aprovechar oportunidades. Tener liquidez lista permite capturar compras de oportunidad, inversiones puntuales o descuentos por pronto pago cuyo retorno bate al tipo de la línea. Un descuento del 2 % por pagar 30 días antes equivale a una rentabilidad anualizada superior al 20 %; renunciar a él por no disponer resulta, en la práctica, mucho más caro que el interés de la línea.
  • Capacidad de pago ante proveedores estratégicos. Mantener margen para pagar en plazo —o anticipar— a proveedores clave preserva el poder de negociación, la fiabilidad y, a menudo, mejores condiciones comerciales. Ese valor no figura en el cuadro de comisiones, pero es real.
  • Elevar los disponibles en CIRBE. Una empresa con líneas disponibles califica mejor que otra con todas las líneas comprometidas, lo que facilita la gestión del circulante con el pool bancario y el acceso al crédito.

Al comparar condiciones, no basta con mirar el tipo de interés: dos líneas con el mismo nominal pueden tener un coste efectivo muy distinto según su comisión de disponibilidad, la de apertura y otros gastos. La clave es estimar el coste total en función del uso previsto. Y en la negociación, la comisión de disponibilidad es una de las condiciones más flexibles: es habitual conseguir su reducción, o incluso su eliminación, a cambio de vincular más operativa o comprometer un mayor uso de la línea.

Preguntas frecuentes

¿Se paga la comisión de disponibilidad si dispongo de todo el crédito?
No. Si utilizas el 100 % del límite, el saldo no dispuesto es cero y no se genera comisión de disponibilidad en ese periodo; solo pagarás los intereses correspondientes al saldo dispuesto. La comisión únicamente recae sobre la parte que permanece sin usar.

¿La comisión se liquida siempre por trimestres?
No. Aunque la liquidación trimestral es la más frecuente, algunas entidades la aplican mensualmente. La periodicidad por sí sola no dice si una oferta es más cara: lo determinante es el coste anualizado. Sobre el mismo ejemplo (40.000 € de saldo medio no dispuesto):

Esquema de liquidaciónCoste sobre el ejemploEquivalente anual
Trimestral, 0,25 % 100 € / trimestre ≈ 1,00 %
Mensual, 0,10 % 40 € / mes (120 € / trimestre) ≈ 1,20 %

Aunque el 0,10 % mensual suene más bajo que el 0,25 % trimestral, en cómputo anual resulta más caro (1,20 % frente a 1,00 %), porque se cobra doce veces al año en lugar de cuatro. Antes de comparar, conviene anualizar siempre el tipo.

¿Es lo mismo que la comisión de apertura?
No. La comisión de apertura es un pago único que se abona al formalizar la operación, calculado sobre el límite total concedido. La comisión de disponibilidad, en cambio, es periódica y se calcula solo sobre el importe no dispuesto durante cada periodo.

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