El coeficiente de caja, también conocido como coeficiente de reservas obligatorias o requerimiento de reservas mínimas, es el porcentaje de los depósitos bancarios que las entidades financieras deben mantener inmovilizado en el banco central de su país. Actúa como una reserva obligatoria.
Su función principal es preservar la estabilidad del sistema financiero:
Las principales características del coeficiente de caja son:
Aunque en algunas economías avanzadas ha perdido protagonismo frente a otras herramientas, el coeficiente de caja sigue siendo una medida relevante en muchos sistemas financieros, sobre todo en momentos de alta inflación o de tensión de liquidez.