Las cadenas de suministro (o cadenas de valor) son el conjunto de todos los procesos, organizaciones, personas, actividades, información y recursos involucrados en la producción y el movimiento de un producto o servicio, desde la obtención de las materias primas hasta su entrega al consumidor final. Esto incluye la fabricación, el transporte, el almacenamiento, la logística y la distribución. El objetivo de establecer y analizar la cadena de suministro es optimizar la eficiencia y reducir los costes en cada etapa para satisfacer la demanda del mercado de la manera más rápida y rentable posible.
Durante la pandemia de COVID-19 y eventos geopolíticos recientes, la fragilidad de las cadenas de suministro globales se hizo muy evidente. Los cierres de fábricas, las restricciones de movimiento y los cuellos de botella en puertos o rutas de transporte generaron escasez de productos (desde semiconductores hasta componentes básicos), retrasos en las entregas y un aumento significativo de los costes. Esta disrupción contribuyó directamente a la inflación al encarecer los productos finales y alargar los tiempos de espera.