La base de activos financiables o borrowing base es el importe máximo de financiación que una entidad financiera está dispuesta a conceder a una empresa en función del valor de determinados activos aportados como garantía, normalmente cuentas a cobrar, maquinaria, inmuebles afectos a la actividad o inversiones financieras susceptibles de pignoración. Su finalidad es adaptar el límite de financiación a la calidad, liquidez y facilidad de realización de los activos de la empresa.
A diferencia de un préstamo tradicional, donde el importe concedido suele ser fijo, la base de activos financiables es dinámica y se recalcula periódicamente en función de la evolución de los activos elegibles. Si la empresa genera nuevas facturas, libera inmuebles de cargas, incorpora maquinaria financiable mediante operaciones de rentback o dispone de inversiones financieras pignorables, su capacidad de financiación puede aumentar. Del mismo modo, si disminuyen los activos financiables o se deteriora su calidad, el límite disponible se reduce.
Este sistema es habitual en operaciones de financiación de circulante, líneas de crédito respaldadas por activos, financiación de exportaciones, anticipo de facturas, financiación con garantía real, operaciones de leaseback o estructuras de pignoración de activos financieros. Su principal ventaja es que permite adecuar la financiación a las necesidades reales del negocio y al valor recuperable de los activos disponibles.
La fórmula general para calcular la base de activos financiables puede expresarse de la siguiente manera:
Base de activos financiables = suma de cada activo elegible multiplicado por su porcentaje de financiación aplicable − ajustes o exclusiones.
Los porcentajes de financiación dependen del riesgo de cada activo. Las cuentas a cobrar suelen admitir porcentajes más elevados por su vinculación directa con cobros futuros, mientras que la maquinaria, los inmuebles o las inversiones financieras pignoradas suelen financiarse con criterios más conservadores, según su valoración, liquidez, cargas previas y facilidad de ejecución.
Por ejemplo: una empresa industrial presenta la siguiente situación:
| Concepto | Importe | Porcentaje financiable |
|---|---|---|
| Facturas elegibles | 500.000 € | 80 % |
| Maquinaria susceptible de rentback | 300.000 € | 60 % |
| Inversiones financieras pignorables | 200.000 € | 50 % |
| Borrowing Base | 680.000 € | — |
Las entidades financieras del pool bancario podrían conceder líneas de financiación hasta 680.000 euros, siempre que los activos mantengan las condiciones de elegibilidad pactadas.
Comprender el funcionamiento de la base de activos financiables permite a las empresas optimizar su capacidad de endeudamiento sin incrementar innecesariamente el riesgo financiero. Además, ayuda a identificar qué activos generan mayor capacidad de financiación y cuáles limitan el acceso al crédito.
En la práctica, muchas operaciones de financiación de facturas, líneas de anticipo, financiación de exportaciones, leaseback, rentback, préstamos con garantía hipotecaria o pignoración de activos financieros se sustentan en este concepto, aunque no siempre se explique de forma explícita al cliente.