La balanza de pagos es un registro contable sistemático y exhaustivo de todas las transacciones económicas que realiza un país (sus residentes) con el resto del mundo durante un periodo de tiempo determinado, generalmente un trimestre o un año. Es un indicador macroeconómico fundamental que refleja la salud y la posición financiera de una economía en el ámbito internacional. Se estructura en varias cuentas principales:
Por principio contable, la balanza de pagos siempre debe estar equilibrada. Esto significa que si un país tiene un déficit en la cuenta corriente (gasta más de lo que ingresa con el exterior), deberá financiarlo con un superávit en la cuenta financiera (es decir, captando inversiones o préstamos del exterior), o recurriendo a sus reservas. Es un termómetro de la competitividad económica y la capacidad de un país para generar riqueza en sus relaciones internacionales.