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21-04-2018

Financiación para empresas: el préstamo para impuestos

Hace poco más de tres años que aterrizaron y hoy ya se han convertido en uno de los productos de financiación para empresas de moda, los bancos los comercializan con agresividad por la fidelización que implica este tipo de operativa con sus clientes, y las empresas los demandan después de que la Agencia Tributaria impusiera más restricciones al aplazamiento de las obligaciones tributarias, nos referimos a los préstamos para impuestos y hoy os contamos todo lo que hay tener en cuenta de ellos.

Plazo y tipo de amortización del préstamo para impuesto

El plazo de amortización de los préstamos para impuestos es, por definición, corto, pues forma parte del circulante de la empresa. Aunque los hay hasta 12 meses, los plazos más habituales son 3 y 6 meses, con tres tipos distintos de amortización según la entidad donde se contrate: cuota de amortización constante, cuota de amortización creciente (sistema francés) o cuota única al vencimiento. En nuestra opinión, cuanto mayor sea el plazo mejor y, en cuanto a sistema de amortización, nos decantamos por el sistema bullet de vencimiento único en la última cuota, que es el que libera más tesorería a la empresa.

Condiciones económicas del préstamo para impuestos

Aquí viene uno de los puntos calientes de los préstamos para impuestos y es que, como normal general, se trata de un producto de alto coste financiero para la necesidad que cubre. Aquí las fórmulas utilizadas por las entidades son de lo más variado, algunas liquidan una comisión única al inicio de la operación sin intereses y otras liquidan una comisión inicial y un tipo de interés liquidable con las cuotas. Lo que hay que tener en cuenta siempre es la TAE de la operación para decantarse por una opción u otra, pues ésta incluye todos los costes y tiene en cuenta el plazo y el tipo de amortización, y mucho cuidado con esto porque hay mucha diferencia entre unas opciones y otras. Como ejemplo, un préstamo con una comisión inicial del 2.50% a plazo de tres meses y liquidación de cuota de capital constante y mensual tiene una TAE del 16.4%, en cambio, esa misma operación con liquidación bullet a los tres meses, tiene una TAE del 10.6% y, por tanto, es un 35% más económica que la anterior.

Intervención notarial del préstamo para impuestos

Para importes bajos no suele ser necesaria la intervención notarial del contrato de préstamo, es más, es muy habitual que el préstamo pueda contratarse directamente desde la página web de la entidad, cosa que facilita mucho el proceso. Cuando los importes son elevados suelen ser necesario intervenir el contrato ante notario, aunque lo más cómodo en estos casos es firmar una línea abierta de préstamos que sirva para ir contratándolos posteriormente sin necesidad de acudir cada vez a notaría.

En nuestra opinión no es una de las mejores opciones de financiación para empresas, los préstamos para impuestos ahogan demasiado la tesorería por su corto plazo de devolución y, por lo general, llevan asociado un coste financiero demasiado elevado, así que existen mejores opciones como la línea de crédito o el anticipo comercial de derechos de cobro para cubrir los desfases de tesorería que se producen en periodos de impuestos. Además, suelen generan dependencia, es decir, al tener un plazo de devolución tan corto, la tesorería se debilita mucho y se hace casi imprescindible volver a contratarlo para liquidar los impuestos del siguiente periodo, esa es la razón por la que los bancos los comercializan de forma agresiva, por generan mucha fidelización con sus clientes, pero elevados costes para las empresas y debilitamiento de sus posiciones de liquidez.

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