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01-06-2016

Financiación para empresas: El leasing

El leasing, o arrendamiento financiero, es una buena vía de financiacion para empresas y permite financiar activos como maquinaria, vehículos o inmuebles, aunque también activos intangibles como software informático. En sí, el leasing, no es más que un contrato en el que la entidad financiadora adquiere el bien que financia y cede su uso a la empresa para que lo explote en régimen de alquiler quien, al finalizar el contrato, puede adquirir el bien pagando su valor residual que, como norma general, supone pagar la última cuota de financiación. Esta forma de financiación destaca por sus ventajas fiscales, aunque también tiene puntos en contra.


1# Ventajas del leasing

  1. Permite financiar el 100% del activo incluidos los impuestos, aunque no es obligatorio hacerlo. Si la empresa quiere financiar un porcentaje inferior la entidad financia el 100% pero liquida una primera cuota más elevada hasta llegar a la cantidad que la empresa quiere financiar, lo que a la práctica es financiar menos del 100%.
  2. Tiene ventajas fiscales ya que permite la amortización acelerada del bien, y así se recoge en el artículo 115 de la Ley del Impuesto de Sociedades.
  3. La entidad financiadora, al ser propietaria del bien, puede liquidarlo en caso de impago. Este plus de garantía para la entidad hace que sea más flexible en las condiciones económicas.

2# Inconvenientes del leasing

  1. La financiación tiene un plazo mínimo de dos años para los bienes mueble y de diez para los bienes inmueble. Si la empresa pretende financiación a menos plazo, el leasing no es su producto.
  2. Por Ley, el cuadro financiero de amortización debe ser constante o creciente, nunca decreciente. Este detalle puede suponer un problema cuando la empresa debe afrontar una reestructuración de deuda para buscar cuotas inferiores a las que venía pagando. En estos casos la empresa pierde la ventaja fiscal, y eso puede ser un problema, especialmente en los primeros años de vida del leasing.
  3. Al financiar también el IVA, éste lleva intereses.
  4. Es obligatorio asegurar el bien financiado, pues la entidad que lo financia no quiere correr el riesgo de echar a perder su garantía.
  5. Es un producto exclusivo de los canales de financiación clásicos, bancos y establecimientos financieros de crédito, por lo que computa en cirbe a todos sus efectos.

Existe, además, la figura del lease back, en la que la empresa, que tiene en propiedad un activo, lo vende a la entidad financiadora y está lo alquila a la empresa, para así obtener liquidez sin perder el derecho a seguir explotando el bien. Para aquellos interesados en saber cómo funciona el cuadro de amortización, podéis clicar en el siguiente simulador y ver qué efecto tiene el IVA en la financiación.

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