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03-11-2019

Financiación de una tienda online

Las tiendas online, por las características de su distribución y de su circuito de cobros y pagos, tienen un comportamiento especial y distinto al resto de sectores, por lo que tienen también una forma especial de financiarse. Hay que decir que, dependiendo del producto comercializado, una tienda online puede tener un comportamiento bastante distinto, así que hoy nos centraremos en tiendas online de productos de gran consumo de sectores como la moda o la alimentación, y vamos a centrarnos exclusivamente en la financiación de su circuito comercial, no en su proceso de fabricación, si es que lo tiene, pues su proceso de fabricación puede ser el mismo de una empresa que distribuye en tiendas físicas.

Como siempre, empezamos definiendo la estructura de financiación básica, de largo plazo o inversión en activos, y de circulantes o financiación del circuito comercial y de distribución.

Por la parte de inversión en activos, una tienda online tiene como activo principal su página web, que requiere una inversión inicial y un mantenimiento y desarrollo constante y conviene financiar con productos de financiación a largo plazo:

  • Préstamo: es una forma clásica de financiación a largo plazo sencilla y muy práctica. El préstamo con el plazo adecuado es perfecto para financiar activos fijos.
  • Leasing: especialmente diseñado para financiar activos tangibles o intangibles, el leasing tiene ventajas fiscales, como la amortización acelerada y la financiación del IVA del activo, lo que lo convierten en otro producto ideal para financiar inversiones. Además, el leaseback, una modalidad de leasing, permite obtener financiación de los activos que ya tiene la empresa en su balance, una opción muy interesante.
  • Renting: Es sin duda una opción muy interesante. El renting permite a la empresa liberar su estructura mediante el alquiler de activos y no su compra. La gran ventaja de del renting es que es un gasto en la cuenta de resultados, lo que reduce el beneficio y, por tanto, el impuesto de sociedades. Además, no se considera deuda, así que aligera el balance y no computa en cirbe en la mayoría de ocasiones. También cuenta con la opción del Rentback, que permite el realquiler de activos que tiene la empresa en propiedad como fórmula de obtención de financiación a largo plazo, una opción muy interesante.

La tienda online puede tener otros activos fijos a financiar como una flota de vehículos, si parte de la distribución la hace con recursos propios, los equipos informáticos o la compra de otras empresas, entre muchos otros. En general, cualquier inversión que haga una tienda online, debería financiarse con estos tres productos, el préstamo, el leasing o el renting.

En cuanto a la financiación de circulante una tienda online debe financiar sus compras, tanto el pago a proveedores como el almacenaje. Lo habitual es que sus cobros sean al contado, lo que reduce sus necesidades de financiación operativa. Los productos que mejor cubrirán las necesidades de working capital de una tienda online son:

  • Financiación de importaciones: si la empresa compra sus productos en el ámbito internacional, la línea de financiación de importaciones le va a permitir aplazar el pago a proveedores. Además, este tipo de línea puede llevar asociados otros productos muy interesantes y necesarios para asegurar las compras. Por un lado, la línea de créditos documentarios va a dar seguridad a las compras, y por otro, los seguros en divisa permiten eliminar los riesgos de variación de la divisa si las compras son en moneda distinta a la doméstica de la empresa.
  • Confirming pronto pago: si las compras son de carácter nacional, el confirming pronto pago permite a la empresa aplazar sus pagos a proveedores. Además, es posible incluir la posibilidad de anticipo al proveedor en la misma línea de confirming, de forma que es tanto financiación propia como financiación al proveedor, lo que fideliza mucho a éste.
  • Póliza de crédito: permite financiar cualquier operación de corto plazo de la empresa, así que es muy flexible en su uso. Con ella la empresa puede financiar compras, pero también puede financiar la estacionalidad de las ventas, el pago de impuestos o el de nóminas, así como campañas de marketing, muy habituales en las tiendas online.
  • Préstamos a corto plazo: los préstamos a corto plazo también permiten la financiación de cualquier operativa de circulante de la empresa, aunque normalmente, por su corto plazo de amortización, entre 3 y 12 meses, suponen mucho consumo de tesorería. Son una opción a tener en cuenta, sin duda.

Por último, una de las claves del éxito de las tiendas online es la financiación a sus clientes. En este sentido existen fórmulas de financiación a clientes que permiten al usuario fraccionar la compra dentro del mismo proceso de pago, lo que supone muchas ventajas para la tienda online:

  • Aumenta los principales indicadores de venta: ratio de conversión, ticket medio de cada compra, carritos abandonados.
  • Puede suponer una ventaja competitiva importante respecto a otros competidores.
  • No tiene riesgo de impago, pues la entidad financiera la que asume el riesgo de impago, recibiendo la tienda online el importe íntegro de cada compra.

Como decíamos al principio, esta es la financiación de una tienda online desde el punto de vista de su distribución sin tener en cuenta si la empresa fabrica o no los productos que vende a través del ecommerce. Si además los fabrica sus necesidades de financiación de circulante serán mayores, y más o menos en función del sector de la empresa.

Si tienes dudas sobre cómo financiarte consúltanos y te informaremos cuál es la mejor forma de financiarte para tu caso particular.

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