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14-11-2016

El efecto TAE en la financiación para empresas

La Tasa Anual Equivalente, más conocida por sus siglas como TAE, es una forma estandarizada de medir el coste financiero de una operación, ya sea de inversión o financiación, que permite conocer el coste real y, a su vez, comparar entre distintas operaciones. Por normativa del Banco de España, todas las entidades están obligadas a informar la TAE de sus operaciones, tanto en materia contractual como en materia publicitaria, aunque en ocasiones este dato se encuentra en la letra pequeña y se pasa por alto.

La TAE no es más que el coste financiero de una operación a un año con un sólo pago al final del periodo, e incluye el tipo de interés nominal y todas las comisiones asociadas a la operación, de esta forma, podemos comparar el coste financiero de una póliza de crédito con liquidaciones trimestrales, con el coste de un préstamo a un año con liquidaciones mensuales, porque la TAE permite transformar ambas operaciones a una con las mismas características financieras. Hoy hablamos de los términos que influyen en la TAE, y aprovechamos para recordaros que podéis jugar con ellos en nuestra sección de herramientas financieras para empresas.

El efecto del plazo y las comisiones

Las comisiones tienen un gran efecto, pero este efecto es especialmente llamativo cuanto menor es el plazo de la operación. Imaginemos un préstamo de 100.000 euros a 1 año con cuotas mensuales, una comisión de apertura del 1%, y un tipo de interés nominal del 5%, la TAE de esta operación es del 7.1%, en cambio, esta misma operación a 5 años nos lleva a una TAE del 5.55%. Aumentar el plazo permite diluir la comisión inicial en un periodo mayor, lo que reduce el coste financiero. Ahora imaginemos este mismo préstamo pero a un plazo de 6 meses, en este caso estamos hablando de una TAE del 8.82%, que se dispara al 11.66% si el préstamo es a 3 meses.

Así pues, en función del plazo de la operación y sus comisiones asociadas, la TAE tiene variaciones importantes, y esto es especialmente impactante en la operativa de descuento de pagarés por el canal no bancario, donde lo habitual es liquidar una comisión mensual o al tirón hasta el vencimiento del mismo, en estos casos es especialmente importante tener controlada la TAE. Como ejemplo: una comisión del 1% para descontar un pagaré con vencimiento a 30 días, supone una TAE del 12.8%, en cambio, si la comisión es del 1.5%, la TAE se dispara hasta el 19.8%. Por último, a pesar de que los bancos incluyen las comisiones en su cálculo de la TAE, a día de hoy no incluyen los productos vinculados y obligados a contratar como compensación de las operaciones, especialmente los seguros de vida y de otro tipo, así que es tarea de la empresa el incluirlo para calcular el coste financiero real. Por último, cuando un banco liquida una comisión de 30 euros por la reclamación de un descubierto de, por ejemplo, mil euros durante 15 días, está cobrando una TAE del 107%, y es fundamental tener bajo control este tipo de costes adicionales para preservar los gastos financieros.

El efecto de la periodicidad de liquidación

El hecho de que la operación sea con liquidación a vencimiento, liquidación mensual o liquidación trimestral, por ejemplo, tiene un efecto directo en la TAE, aunque de menor impacto que las comisiones y el plazo. Volvamos el primer ejemplo, el préstamo a 1 año de 100.000 euros con comisión de apertura del 1% y tipo nominal del 5%, del que decíamos una TAE del 7.1% con cuotas mensuales, pues bien, si este mismo préstamo tuviera liquidación trimestral la TAE sería del 6.81%, del 6.49% si fuera semestral y del 6.06% si fuera de liquidación anual. Esta diferencia causada por la periodicidad de la liquidación es menos llamativa si el plazo es mayor, con este mismo ejemplo, pero con un plazo de 5 años, hablamos de las siguientes TAEs: 5.55%, 5.51%, 5.46% y 5.36%. En este sentido existe la TIN, que permite ver estas diferencias de coste financiero causadas por la periodicidad de las cuotas sin tener en cuenta las comisiones.

El efecto del tipo de préstamo

También afecta a la TAE el método de amortización utilizado para calcular las liquidaciones del préstamo, no supone la misma TAE si el método es de cuotas constantes (Francés), con cuotas de amortización constantes (Alemán) o bullet (Americano). Volvamos al ejemplo inicial, el préstamo a un año de liquidación mensual: con el método francés la TAE decíamos que era del 7.1%, con el método alemán, el de cuotas de amortización constantes, la TAE sube ligeramente al 7.12%, en cambio, con el sistema americano o bullet, en el que se liquidarían mensualmente intereses pero el capital se devolvería íntegramente en la última cuota, la TAE se reduce hasta el 6.20%.

Así pues, es imprescindible calcular la TAE para conocer el coste financiero real de una operación, más todavía cuanto más corto sea su plazo y, especialmente, si lleva asociados costes adicionales al tipo de interés, ya sean comisiones o productos vinculados, para no incurrir en un coste financiero que puede llegar a ser abusivo. El efecto TAE puede llegar a ser sorprendente para operaciones que, a priori, parecen económicas.

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