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16-10-2015

El destino de los fondos al solicitar financiación

A veces puede parecer un detalle sin demasiada importancia, pero más bien al contrario, es uno de los motivos más repetidos por los que una entidad de financiación para empresas, bancaria o no bancaria, puede rechazar la solicitud. Nos referimos al destino de los fondos que la empresa está solicitando. Cuando la empresa realiza su solicitud, la operación debe ser coherente con su actividad y su estrategia de futuro, de no serlo, la entidad siempre va a pensar que el destino de la financiación no es el que se argumenta y va a rechazar la propuesta porque va a intuir que la realidad de esa solicitud es la financiación de pérdidas, destino que las entidades, sean cuáles sean, no van a querer financiar, puesto que no auguran un buen futuro a la empresa. Y prácticamente todo lo que una empresa necesita saber sobre el destino de su financiación se reduce a una frase:

"El corto con el corto y el largo con el largo"


¿Qué significa esto? Pues muy sencillo, que si los fondos se destinan al corto plazo, la financiación debe ser a corto plazo y, si los fondos se destinan al largo plazo, la financiación debe ser a largo plazo. Sólo tres ejemplos, por simplificar, de lo que no hay que hacer:

1. Comprar activos con una póliza de crédito: escrito así parece obvio, pero es un error bastante común solicitar una póliza de crédito con vencimiento inferior a 1 año para comprar maquinaria (activo) cuyo plazo de amortización va a ser superior, ahogando a la empresa innecesariamente.

2. Comprar existencias con un préstamo a largo plazo: Si las existencias se compran para ser vendidas con un margen superior al cabo de unos meses, ¿Qué sentido tiene arrastrar un prestamo durante, digamos, 5 años? Ninguno. Esto genera una falsa sensación de exceso de liquidez que lleva a pensar al empresario que está ganando mucho dinero, cuando lo que tiene es más liquidez y más deuda, con un coste, evidentmente.

3. Préstamos para liquidez: Este tipo de préstamos los ha estado haciendo la banca en estos años de crisis por pura necesidad de liquidez del propio banco a través del ICO, no pensando en la liquidez de la empresa. No tiene ningún sentido financiero pagar a 5 años una posición de liquidez que va a durar unos meses. En muchas ocasiones el empresario argumenta que es "para ir tranquilo" y esa "tranquilidad" no es más que mirar hacia otro lado cuando la empresa está en pérdidas, obtener liquidez para seguir pagando y, cuando esta se acaba, darse cuenta que el problema es aún mayor. Si la empresa entra en pérdidas la solución no es la financiación, la solución pasa por otros ámbitos: estrategia comercial, valor añadido del producto/servicio, modelo de negocio u otros.

Así que si buscas un préstamo a largo plazo para "estar más tranquilo" y tienes la suerte de que alguien te lo concede, asegúrate muy bien de que ese tiempo que estás comprando va a servirte para volver a tener beneficios, no te dejes llevar por una falsa sensación de abundante liquidez. 

Y por último, el destino de los fondos debe tener el mismo vencimiento que la financiación que se solicita. Si la empresa se preocupa de esto y de tener beneficios, por pequeños que sean, no va a tener problemas de liquidez en ningún momento.

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