Tienes un pagaré a 60, 90 o 180 días y necesitas liquidez. El descuento no bancario te lo anticipa sin pasar por tu banco: la operación se apoya en el pagaré y en quien lo firmó, no en tu balance.
Esa es la diferencia que importa. Si el pagador es solvente, la operación sale adelante aunque tengas el pool copado, pérdidas recientes o poca antigüedad. No hay línea que negociar ni CIRBE que consumir, porque se descuenta pagaré a pagaré.
Esa es la diferencia que importa. Si el pagador es solvente, la operación sale adelante aunque tengas el pool copado, pérdidas recientes o poca antigüedad. No hay línea que negociar ni CIRBE que consumir, porque se descuenta pagaré a pagaré.
- Qué importe puedes conseguir: el nominal del pagaré menos intereses, comisión y, en su caso, una retención en garantía.
- Qué necesitas: el pagaré y la factura que lo respalda. Nada más para pedir el estudio.
- Si el pagaré queda impagado: sin recurso lo asume el proveedor financiero; con recurso lo devuelves tú, más los gastos de devolución.
Tienes respuesta al estudio en 24-48 horas y el dinero en cuenta en 1-2 días desde que aceptas la oferta. Más abajo tienes el perfil de empresa al que encaja esta operativa.
A qué perfil encaja y a cuál no
Encaja si cobras con pagarés de clientes solventes y necesitas liquidez puntual sin ampliar riesgo bancario ni firmar una línea, o si ya tienes el pool copado y quieres diversificar.
No encaja en estos casos:
- Si cobras por transferencia o domiciliación en lugar de pagarés → anticipo de facturas o descuento SEPA
- Si necesitas anticipar cartera de forma recurrente y con gestión de cobro incluida → factoring
- Si el coste es tu criterio principal: el descuento bancario sale más barato.