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05-07-2020

Cómo financiar un restaurante

Los restaurantes son empresas con un modelo de negocio dirigido normalmente a clientes particulares, que requiere un circuito de financiación muy concreto. La financiación de cualquier empresa se divide en dos tipos de necesidades financieras, una de largo plazo, destinada a los gastos de primer establecimiento y cualquier otra inversión con retorno a largo plazo, y la de corto plazo o circulante, destinada a cubrir el circuito operativo.

Financiación a largo plazo para un restaurante

Entre las necesidades de financiación a largo plazo de un restaurante podríamos destacar:

  • Lanzamiento y gastos de primer establecimiento: la apertura de un restaurante conlleva, además de inversión en equipos e instalaciones, unas necesidades derivadas de costes que sólo se producen en la apertura, además de necesidades de tesorería extras que se producen porque en los primeros compases de la actividad las ventas no cubren ni siquiera los gastos fijos. Estas necesidades es conveniente cubrirlas con financiación a largo plazo para no tener tensiones de tesorería.
  • Crecimiento y expansión: es una necesidad parecida a la del lanzamiento y se deriva de la decisión de implementar un plan de crecimiento que genera, además de las necesidades de inversión en equipos e instalaciones, necesidades de tesorería extras para asumir los costes fijos mientras el crecimiento en facturación se va produciendo. El crecimiento puede darse por la apertura de nuevos locales, por la ampliación de los ya existentes y por franquiciar la marca, entre muchos otros.
  • Inversión en equipos e instalaciones: esta es la necesidad más clara y evidente, un restaurante tiene equipos y maquinaria necesarios para llevar a cabo su actividad y, además, sus instalaciones, sean de propiedad o alquiler, requieren la adecuación y mantenimiento constante, lo que genera necesidades de financiación a largo plazo.


Estos son los productos de financiación más adecuados para cubrir estas necesidades:

  • Préstamo a largo plazo: es una forma de financiación clásica y, además, muy flexible porque permite financiar cualquier actividad de largo plazo de la empresa, y admite cualquier plazo de financiación, así como otras fórmulas para adaptar el repago de deuda a la actividad, como el método de amortización creciente, decreciente o el bullet.
  • Renting y leasing: sin duda, dos buenos productos para financiar activos. Ambos son contratos de alquiler gravados con IVA que permiten financiar el 100% de los activos necesarios, tienen ventajas fiscales y, en el caso del renting, incluye el mantenimiento y reposición de los equipos si la empresa lo solicita.

Financiación circulante para un restaurante

Las necesidades de financiación circulante no son muy elevadas por las características del proceso operativo de un restaurante:

  • Plazos de cobro, pago y producción: los cobros de un restaurante no son aplazados, son al contado, lo que reduce sustancialmente sus necesidades de financiación circulante. Por otro lado, su proceso productivo es muy corto y es posible convertir una compra de mercadería en una venta cobrada en un periodo de tiempo muy corto, de forma que las necesidades de cubrir costes fijos en ese plazo no son muy elevadas. Por último, tenemos el pago a proveedores, si este es al contado sin plazo de pago el restaurante tendrá más necesidades de financiación circulante, pero si, además es pago aplazado, la financiación circulante puede llegar a ser inexistente.
  • Financiación de impuestos: esta es otra de las necesidades de financiación que puede tener un restaurante, como cualquier otra empresa. Financiar el impuesto sobre beneficios, los impuestos sobre salarios del personal o el IVA son los más habituales, aunque existen otro tipo de impuestos como los impuestos locales que también son susceptibles de generar necesidades de financiación circulante.

El abanico de productos disponible para financiar el circuito operativo de un restaurante sería el siguiente:

  • Póliza de crédito: sin duda, el mejor producto de financiación circulante por su flexibilidad y porque permite a la empresa utilizarlo para cualquier necesidad de corto plazo: pago a proveedores, nóminas, impuestos u otros.
  • Confirming pronto pago: permite al restaurante aplazar el pago a proveedores hasta 90 o 120 días con cargo a una línea financiera formalizada, normalmente, en un banco. Es una buena opción de financiación circulante, pero limitada al pago de proveedores.
  • Préstamos a corto plazo: se utilizan principalmente para atender impuestos, aunque pueden utilizarse para pago de proveedores, nóminas y cualquier otra necesidad de circulante. Hay que tener muy cuenta el plazo de amortización de este tipo de préstamos porque suelen requerir un gran esfuerzo de caja para atenderlos.



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