Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios y recoger datos estadísticos. Continuar navegando implica su aceptación. Más información Aceptar

Blog

09-09-2020

5 formas de cobro y cómo financiarlas

La negociación con clientes acerca de las formas de pago es una de las claves para determinar qué vías de financiación de circulante utilizar, así que no es un elemento que se deba dejar al azar sino más bien todo lo contrario, es un elemento a revisar y negociar de forma constante en función de las necesidades de la empresa, porque de éstas depende la estructura de financiación de la empresa.

Te recordamos que tienes disponible la plantilla en excel para calcular la estructura de financiación de la empresa en la sección de calculadoras y plantillas y que también la tienes disponible en PlantillasPyme, con ella podrás calcular importes y productos de financiación que requiere tu empresa en función de sus formas de cobro y pago y en función de sus necesidades de inversión. Dicho esto, estas son las formas de cobro más habituales y cómo puedes financiarlas.

Confirming

Es una fórmula de financiación excelente, y por eso la mencionamos la primera de todas, porque no hay ninguna otra mejor. Negociar con los clientes el confirming como forma de cobro nos puede ahorrar la búsqueda de financiación. El confirming, no es más que una línea de financiación que el cliente tiene en su propio banco, gracias a la que la empresa proveedora de servicios o productos, va a poder anticipar los cobros con ese cliente. Sin necesidad de estudios de riesgo, sin consumo de cirbe y, normalmente, a precios muy asequibles. A la hora de negociar con clientes, esta sería la mejor forma de cobro porque, además de todo lo comentado, es una forma de cobrar sin recurso, es decir, en caso de impago la entidad financiera que gestiona el confirming sólo reclamará al cliente, no al proveedor.

Pagaré

Esta es otra forma de cobro interesante, si tu cliente hace sus pagos vía pagaré vas a poder anticiparlos en multitud de canales de financiación, tanto bancos como plataformas de crowdlending o establecimientos financieros de crédito los descuentan con bastante frecuencia y, lo más importante, muchos de ellos analizan el riesgo de este descuento sólo apoyándose en el riesgode crédito del emisor del pagaré. Obviamente los bancos no lo estudian así, pero el resto de entidades no bancarias si lo hacen.

Lo interesante del pagaré es su amplia aceptación como método de pago y que tiene carácter ejecutivo, es decir, el pagaré es ejecutable en sí mismo en caso de impago, por no decir que su emisor no tiene ninguna intención de no atenderlo por el simple hecho de aparecer en el RAI a los pocos días de producirse el impago. El RAI es una base de datos de acceso público donde se detallan todos los pagarés, cheques y letras impagadas. La parte no tan buena del pagaré es que es un documento físico que tu cliente te enviará por correo u otros medios y este viaje, en ocasiones, es lento.

Adeudo domiciliado

Con la normativa SEPA el recibo domiciliado ha ganado puntos en el ranking de formas de cobro, aunque sigue sin ser ejecutable en sí mismo como el pagaré, si tu cliente es empresa y tienes la orden de aceptación firmada como adeudo SEPA B2B, tu cliente no va a poder devolverlo, lo que reduce mucho la tasa de impago de tus clientes. Otra de las ventajas del recibo es que su emisión depende de la empresa vendedora y se tramita de forma electrónica a través del banco, por lo que no hay retrasos en este sentido.

Esta forma de cobro también permite el anticipo, pero es necesario tener una línea de descuento activa en el banco. Esta operativa es casi exclusiva de la banca, quien estudiará la concesión de esta línea basándose en la empresa que tiene los recibos por emitir, otro de sus inconvenientes. Hay que andarse con ojo cuando tu cliente es persona física, en ese caso, tiene un plazo de hasta 58 días para ejercer el derecho a devolución del recibo, lo que puede ser un contratiempo. Es lo que se denomina adeudo domiciliado SEPA Core, y hay que evitarlo a toda costa.


Pago domiciliado

Es un híbrido entre el pagaré y el adeudo domiciliado SEPA, pero ojo, reuniendo sólo sus peores características. En la medida de lo posible es una forma de cobro a evitar. El pago domiciliado es un documento físico que el pagador emite en favor de la empresa proveedora, por lo que la recepción del documento puede demorarse, por contra, no es un documento ejecutable y, en caso de impago, no se informa al RAI. En cambio, es un documento que permite el anticipo, preferiblemente a través de una línea de descuento bancaria, aunque algunos establecimientos financieros de crédito lo aceptan como documento descontable.

Transferencia

El principal inconveniente de la transferencia es que su emisión depende de la empresa pagadora quien, en ocasiones, podría demorar el pago. Por otro lado, si se trata de transferencias nacionales, su recepción se demora sólo 1 día y, una vez recibida, el emisor no puede reclamarla. Como suele decirse, el dinero que ha entrado en cuenta vía transferencia es liquido al 100%. La forma de anticipar una transferencia es a través de una línea de anticipo de facturas, normalmente en entidades bancarias. El anticipo de facturas no requiere ni endoso ni aceptación de la factura y las entidades estudian el riesgo basándose en el perfil de crédito del emisor de las mismas. Aquí podría también encajarse el factoring. El factoring supone la cesión de créditos a un tercero que se encarga de gestionar el cobro y, en caso necesario, anticiparlo. En esta cesión, dependiendo de donde recae el riesgo de la financiación, cedente y/o librado, se habla de las modalidades "sin recurso" y "con recurso". El factoring admite distintas formas de cobro, si bien, las más habituales son la transferencia y el pagaré. Si tu cliente admite ceder el pago a una entidad financiera, el factoring es una muy buena opción de anticiparlo.

Créditos documentarios

Si tu empresa es exportadora es muy posible que utilices el crédito documentario como forma de garantizar tus cobros de exterior, especialmente si los importes de los productos que comercializas son elevados. El crédito documentario es una forma de pago internacional que da garantías a las dos partes, al vendedor garantía de cobro y al comprador garantía de recepción del producto. Si la venta es con pago aplazado es posible anticiparla a través de una línea de anticipos de exportación, normalmente disponible sólo en entidades financieras. Así que para operaciones de exterior, el crédito documentario facilita mucho poder anticipar ventas.

Como decíamos al inicio, en función de las formas de cobro de tus clientes, los productos de financiación cambian, y también lo hacen tus costes financieros, así que conviene que formen parte de la negociación con clientes casi con la misma importancia que el producto o servicio y su precio ¡No dejes en manos del azar la negociación de tus formas de cobro!

 




Si te ha gustado el artículo ¡Compártelo!

Si necesitas financiación para tu empresa o quieres más información, completa el formulario sin compromiso y nos pondremos en contacto para informarte de forma personalizada.

C. Aragón 336, Barcelona (08009)
T. +935 660 108
M. info@financlick.es