Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios y recoger datos estadísticos. Continuar navegando implica su aceptación. Más información Aceptar

Blog

19-10-2015

5 formas de cobro y cómo financiarlas

Las negociación con clientes acerca de la forma de pago, supone uno de los elementos clave para determinar qué vías de financiación de circulante utilizar, así que no es un elemento que deba dejarse al azar si no más bien al contrario, es un elemento a revisar y negociar de forma constante en función de las necesidades de la empresa. Ahi van las formas de cobro nacionales más habituales y cómo financiarlas:

Confirming

Es una fórmula de financiación excelente, y por eso la mencionamos la primera de todas, porque no hay ninguna otra mejor. Negociar con los clientes el confirming como forma de cobro nos puede ahorrar la búsqueda de financiación. El confirming, no es más que una linea de financiación que el cliente tiene en su propio banco, gracias a la cuál, la empresa proveedora de servicios/productos, va a poder anticipar los cobros con este cliente. Sin necesidad de estudios de riesgo, sin consumo de cirbe y, normalmente, a precios muy asequibles. A la hora de negociar con clientes, esta seria la mejor forma de cobro.

Pagaré

Esta es otra forma de cobro interesante, si tu cliente hace sus pagos vía pagaré vas a poder descontar estos pagarés en multitud de canales de financiación, tanto bancos como plataformas de crowdlending o establecimientos financieros de crédito los descuentan con bastante frecuencia y, lo más importante, muchos de ellos analizan el riesgo de este descuento sólo apoyandose en el riesgo del emisor del pagaré, obviamenste los bancos no lo estudian así, pero el resto de entidades no bancarias si lo hacen. Lo interesante del pagaré es su amplia aceptación como método de pago con carácter ejecutivo, es decir, el pagaré es ejecutable en sí mismo en caso de impago, por no decir que su emisor no tiene ninguna intención de no atenderlo por el simple riesgo de aparecer en el RAI en pocos días después del impago. La parte no tan buena del pagaré es que es un documento físico que tu cliente te enviará por correo u otros medios, y este viaje, en ocasiones, es lento.

Recibo domiciliado

Con la normativa SEPA el recibo domiciliado ha ganado puntos en el ranking de formas de cobro, aunque sigue sin ser ejecutable en sí mismo como el pagaré, si tu cliente es empresa y tienes la orden de aceptación firmada, tu cliente no va a poder devolverlo. Otras de las ventajas del recibo es que su emisión depende de la empresa vendedora y se tramita de forma electrónica a través del banco, por lo que no hay retrasos en este sentido. Esta forma de cobro también permite el anticipo, pero es necesario tener una linea de descuento operativa en el banco. Esta operativa es casi exclusiva de la banca, quien estudiará la concesión de esta linea basándose en la empresa que tiene los recibos por emitir, otro de sus inconvenientes. Hay que andarse con ojo cuando tu cliente es persona física, en ese caso, tienen un plazo de hasta 58 días para ejercer el derecho a devolución del recibo, lo que puede ser un contratiempo.

Pago domiciliado

Es un híbrido entre el pagaré y el recibo SEPA, pero ojo, reuniendo sólo sus peores características. En la medida de lo posible es una forma de cobro a evitar. El pago domiciliado es un documento físico que el pagador emite en favor de la empresa proveedora, por lo que la recepción del documento puede demorarse, por contra, no es un documento ejecutable y, en caso de impago, no se informa al RAI. En cambio, es un documento que permite el anticipo, preferiblemente a través de una linea de descuento bancaria, aunque algunos establecimientos financieros de crédito lo aceptan como documento descontable.

Transferencia

El principal inconveniente de la transferencia es que su emisión depende de la empresa pagadora quien, en ocasiones, podría demorar el pago. Por otro lado, si se trata de transferencias nacionales, su recepción se demora sólo 1 día y, una vez recibida, el emisor no puede reclamarla. Como suele decirse, el dinero que ha entrado en cuenta vía transferencia, es liquido 100%. La forma de anticipar una transferencia es a través de una línea de anticipo de facturas, normalmente en entidades bancarias. El anticipo de facturas no requiere ni endoso ni aceptación de la factura y las entidades estudian el riesgo basándose en el perfil de crédito del emisor de las mismas.

¿Y donde está el factoring en todo esto? Bien, el factoring no es una forma de cobro, el factoring es más bien una forma de financiarse. El factoring supone la cesión de créditos a un tercero que se encarga de gestionar el cobro y, en caso necesario, anticiparlo. En esta cesión, dependiendo de donde recae el riesgo de la financiación, cedente y/o librado, se habla de las modalidades "sin recurso" y "con recurso". El factoring admite distintas formas de cobro, si bien, las más habituales son la transferencia y el pagaré.

¡No dejes en manos del azar la negociación de tus formas de cobro!

Si te ha gustado el artículo ¡Compártelo!

Información comercial y financiera de todas las empresas españolas

Información comercial y financiera de todas las empresas españolas